Los lotes ilegales están ubicados en zonas de taludes que le dan sostén a la escarpa occidental de Bucaramanga.

Las autoridades alertaron de un desmedido crecimiento de prácticas ilegales de deforestación, quema, invasión y loteo ilegal de Bucaramanga.
La escarpa occidental tiene cerca de 2.000 hectáreas, que van desde la calle 45 hasta el Norte de Bucaramanga. Allí las autoridades advirtieron que todas son susceptibles de ser invadidas. Lea también: Reclusos hacen labor social en Bucaramanga: embellecerán icónico puente
Según datos de la Corporación para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb, las invasiones en estas zonas protegidas se adelantan con dos fines: lotear para establecer viviendas informales o armar cambuches con fines de explotación minera en zonas cercanas.

En lo que va corrido del año, la Cdmb ha adelantado siete operativos para desalojar a los invasores y proteger lo que aún queda de estos terrenos.
Precisamente, el pasado martes se adelantó una operación conjunta entre la autoridad ambiental, la Alcaldía de Bucaramanga, Ejército Nacional, Policía Nacional, Personería, Bienestar Familiar entre otras. Le puede interesar: Grave congestión vehicular en Bucaramanga por múltiples accidentes
Durante la diligencia se adelantó la captura de 33 personas que quedaron a disposición de las autoridades y deberán responder por delitos ambientales. Allí se evidenciaron daños a los recursos como flora, fauna, suelo, aire; afectación paisajística y usurpación a la propiedad privada.

Los predios estaban ubicados entre los sectores de Las Hamacas y Betania al Norte de Bucaramanga. En este lugar se pretendían ubicar cerca de 70 cambuches.
Sin embargo, voceros de la Cdmb advirtieron que además de Hamacas y Betania, hay 47 predios que fueron invadidos en zonas de protección y conservación y actualmente se encuentran en proceso judicial para intentar recuperarlos. Vea además: Nueva cocina ofrece comida caliente para estudiantes de Floridablanca
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Entre los sectores afectados se encuentran el terreno de Forjas de Colombia, Los Ángeles y Café Madrid.

El mayor peligro que representa la urbanización de los sectores es que los taludes se pueden debilitar y generar riesgo de colapso a barrios formales que se encuentran al filo de la escarpa.

















