Una linda melodía, que habla del ayer de Bucaramanga, se roba la sintonía de muchos ciudadanos. Aquí le contamos cómo nació esta canción.

Nació la canción ‘Pasajeros en el tiempo’, la cual está inspirada en el ayer y al mismo tiempo en el presente de Bucaramanga, una ciudad donde el patrimonio mobiliario, las calles y sus leyendas evocan ecos de memorias.
Se trata de una melodía que resuena con la nostalgia de lo efímero. Fue, de manera precisa, el Círculo de Amigos de Bucaramanga la que le dio vida a esta composición, inspirada por la fugacidad de la existencia y la importancia de no olvidar el pasado.
El artista Iván León plasmó en versos la certeza de que todos somos viajeros en el tiempo, que nuestros días son estaciones que dejamos atrás.
La voz de la artista Majo, dulce y melancólica, se convirtió en el vehículo perfecto para transmitir la esencia de la canción; mientras las cuerdas de la guitarra de Diego del Toro acompañan, como un susurro del pasado, cada nota.
El video, que fue editado con los ritmos de la canción, estuvo a cargo de Yefrey Peña e ilustró con imágenes el espíritu de la obra, dotándola de una profundidad visual que invita a la reflexión.
Diego Sáenz, miembro del Círculo de Amigos de Bucaramanga, lo resume con una frase que encierra la melancolía del paso de los años: “Mientras estamos vivos, debemos disfrutar; con el tiempo, pesan más los recuerdos y los buenos momentos compartidos”.
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Y es que la canción también sirve para acompañar un documental sobre los Hermanos Garnica, dos míticos personajes de origen piedecuestano, quienes muy jóvenes iniciaron su carrera junto a una compañía circense mexicana y en 1895 se radicaron en Bucaramanga, donde crearon su propio espectáculo.
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La canción, testimonio de la historia, es un himno a la memoria, al ayer que se desvanece pero que permanece en el alma. Cada acorde de ‘Pasajeros en el tiempo’ es un recordatorio de nuestra transitoriedad, una invitación a detenernos un instante y a abrazar la vida. Porque al final, cuando las voces se diluyan en el viento, solo quedará lo que hayamos vivido y lo que hayamos amado.
















