Las casas deshabitadas del barrio Alarcón de Bucaramanga han desencadenado problemas de inseguridad, desaseo y mal ambiente. Lea esta nueva denuncia de la comunidad.

Residentes del barrio Alarcón, adscrito a la Comuna 3 de Bucaramanga, se comunicaron con la sección del ‘Defensor de la Comunidad’, de Vanguardia, para reportar el crecimiento de viviendas abandonadas que se han convertido en refugios de personas en situación de calle y botaderos de basura, lo que ha generado un ambiente de inseguridad y de gran deterioro en la zona.
De acuerdo con Julio Cesar Manosalva, uno de los denunciantes, “los dueños de estos inmuebles los mantienen desocupados a la espera de compradores interesados en desarrollar proyectos inmobiliarios. Mientras tanto, las ruinas de las casas quedan expuestas a más abandono, facilitando la proliferación de actividades delictivas y el incremento de desechos”.

“Cada día es más peligroso transitar por estas calles. En las noches se escuchan ruidos extraños y hemos visto personas ingresando a las casas abandonadas. Nos preocupa que esto se convierta en un foco de delincuencia”, manifestó José Alfredo Torres, residente del sector.
Además de la inseguridad, los vecinos también han alertado sobre los riesgos sanitarios que representa la acumulación de basura en estos terrenos, lo que podría derivar en la proliferación de plagas y enfermedades.
Le puede interesar: Los ediles protestan
El ‘Defensor de la Comunidad’ estuvo en la carrera 24, de este sector, y comprobó la denuncia de los vecinos. El panorama es desolador: montones de basura se acumulan en rincones oscuros, esparciendo un hedor nauseabundo de desperdicios orgánicos en descomposición y plásticos olvidados. Las paredes, antes blancas, ahora están cubiertas de moho y grafitis, mientras el techo deja filtrar la humedad, formando charcos de agua estancada donde proliferan insectos y ratones.

En algunos predios se detectan colchones rotos, muebles desvencijados y restos de fogatas improvisadas los que, sin lugar a dudas, revelan el paso de ocupantes eventuales. Entre las sombras, se vislumbran jeringas usadas, botellas rotas y escombros, convirtiendo esos sitios en focos de insalubridad e inseguridad que atemoriza a los vecinos.
Le puede interesar: Lea otra denuncia del ‘Defensor de la Comunidad’
Publicidad
Ante esta situación, el ‘Defensor de la Comunidad’ les hace un llamado a las autoridades locales para que tomen medidas urgentes, ya sea obligando a los propietarios a garantizar el mantenimiento de los predios o promoviendo su uso temporal para el beneficio del barrio.

Nota de la Redacción: Si usted desea reportar alguna irregularidad que afecte a su comunidad y en general al barrio en donde reside, puede comunicarse a través de nuestros canales digitales o escribir al correo electrónico: eardila@vanguardia.com














