¿Qué implicaciones tiene esta importante sentencia, que es considerada como histórica en pro de la defensa del agua?

El Tribunal Administrativo de Santander reconoció, mediante sentencia del 21 de julio de 2025, al Páramo de Santurbán como “sujeto de derechos”, marcando un hito en la protección de los ecosistemas estratégicos de Colombia.
La decisión constituye un paso crucial en la defensa del agua, la vida y los territorios, especialmente para más de un millón de habitantes del área metropolitana de Bucaramanga que dependen directamente del páramo para su abastecimiento hídrico.
En su decisión, el Tribunal declaró “vulnerado” el derecho colectivo a un ambiente sano y ordenó la protección integral del Páramo frente a cualquier acción que pueda afectarlo, incluso en escenarios de incertidumbre científica.
Con ello, se prioriza el principio de precaución frente a eventuales daños ambientales irreversibles.
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Lo que ordena el Tribunal
Entre las medidas más destacadas, el Tribunal ordenó suspender toda acción que pueda afectar el ecosistema del Páramo, incluyendo actividades extractivas como la minería.
De igual forma, insta a cumplir con la ordenación, la zonificación y la respectiva definición del régimen de usos del Páramo, según lo establecido y fijado por la Corte Constitucional en la conocida sentencia T-361 de 2017.
Y solicita revisar de manera obligatoria los Esquemas de Ordenamiento Territorial (EOT) de los municipios de Vetas, California y Suratá, incorporando las determinantes ambientales derivadas de la nueva delimitación del Páramo.
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Así mismo, pide remitir copias a la Fiscalía General de la Nación y a la Procuraduría para que investiguen posibles delitos ambientales en la zona. Y se debe establecer un seguimiento judicial especial para garantizar el cumplimiento progresivo de las órdenes, como forma de reparación frente a la deuda histórica del Estado con el ecosistema y sus comunidades.

Con esta sentencia, se revierte el riesgo que implicaban los proyectos de explotación de oro en la zona. Según expertos ambientales, dichas actividades amenazaban con reducir de manera sustancial el caudal de los ríos que nacen en el Páramo, comprometiendo la estabilidad del embalse que abastece al área metropolitana. La afectación habría sido crítica, considerando que el embalse representó una inversión cercana a los $ 300 mil millones de pesos.
La sentencia no solo fortalece la protección de este ecosistema clave, sino que sienta jurisprudencia para futuras luchas ambientales en Colombia.
“Este fallo es un triunfo de la vida y de la dignidad de nuestros territorios. Santurbán no se toca”, expresaron desde el Comité en Defensa del Agua. Ahora, el reto será garantizar la implementación efectiva de las órdenes judiciales y consolidar un modelo de desarrollo que respete los límites ecológicos del país.















