Tras dos años de monitoreo con cámaras trampa, por primera vez el rostro del macho dominante de los jaguares de la zona del Magdalena Medio santandereano salió a la luz.
En el Magdalena Medio se encuentra la población más vulnerable de jaguares del mundo. En este lugar, la caza de las presas de las que se alimenta el felino, las muertes de la especie por retaliación de los humanos y las vías 4G que los dejaron encerrados se combinan para que su vida corra peligro.
Allí, un grupo de protectores del felino estableció un centro de operaciones para continuar y reforzar el monitoreo de los jaguares, afianzar la producción sostenible, proteger su hábitat y establecer un territorio para que los investigadores continúen con los estudios de la biodiversidad que hay en este sector.
Precisamente, una de las iniciativas que se implementó para hacer seguimiento en la finca San Isidro, donde se han tenido más noticias del jaguar, fue la de instalar varias cámaras trampa para registrar especies nativas, entre ellas los felinos, con el fin de conocer en qué estado se encuentra. Lea también: Con ‘uñas y dientes’, protegerán al jaguar en Barrancabermeja

Al respecto, Gustavo Gutiérrez, líder de investigación de monitoreo de Ipacarai y protector de jaguares, explicó que, entre los cultivos de palma de aceite y en zonas de bosque protegidas, varios jaguares tienen su ruta de viaje o su hogar y fueron identificados a través de las cámaras trampa.
Jessy, ‘la reina’; Luka, que era el macho dominante y fue asesinado; Balám, Eireté, Princesa Yuma y Onca, las crías; El Rey Opón y Pipatón, el actual rey de la manada, fueron avistados en el caño La Vizcaína, fuente de agua que alimenta la ciénaga San Silvestre de Barrancabermeja.
La corona y el rey de Barrancabermeja
Durante esta semana se adelantó la revisión periódica de las cámaras trampa y el protector de los felinos reportó un sorprendente hallazgo. Se trataba de la cara de Pipatón, el rey de la manada, que después de dos años dejó ver su rostro en video mientras se desplazaba entre la plantación de palma de aceite.
“Es un rostro que demuestra mucha imponencia, ternura y sabiduría, de que él es el dominante del territorio. Este registro nos demuestra que la conservación o las buenas prácticas para mantener el equilibrio del ecosistema están dando frutos. El jaguar se siente seguro en este lugar”, indicó Gutiérrez Jaimes. Le puede interesar: Expedición a la casa del jaguar en el Magdalena Medio santandereano
El líder de investigación de Ipacarai dijo que “estamos a la espera de encontrar más registros para saber si hay más jaguares en la zona. Normalmente está Pipatón, pero creemos que también están Balám y Yarima”.
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Otra de las revelaciones que mantiene viva la esperanza de conservación es que, tras la intensidad de las lluvias del último mes, el terreno de la finca San Isidro se tornó fangoso y eso permitió que las huellas de los jaguares quedaran impresas con mayor facilidad. La sorpresa de los protectores del jaguar se produjo porque se hallaron huellas de un pequeño jaguar, al parecer de un cachorro.
“Entendemos que los cachorros normalmente están resguardados en algún lugar, mientras la mamá va y busca la comida. Esperamos próximamente poder tener registro de uno de estos pequeños que se encuentre en el territorio”, destacó Gustavo Gutiérrez.
La vista del mundo puesta en el Magdalena Medio

El trabajo de monitoreo, la divulgación del trabajo de protección en Barrancabermeja y la socialización del trabajo conjunto entre Ipacarai y la Fundación Cuidar la Tierra traspasó fronteras.
Recientemente, turistas de varios países viajaron a Santander para conocer los secretos del territorio del jaguar. También, profesoras de la Universidad de Cambridge, del Reino Unido, se interesaron por los programas de conservación y convivencia que se generan entre el sector productivo y la biodiversidad en esta zona del departamento. Vea además: Esperanza para la biodiversidad: avistan hermosa jaguar hembra en Santander
“A las académicas les pareció interesante conocer los procesos de plantaciones sostenibles de palma de aceite, ganadería bufalina y cría de gallinas y camuros, que se conjugan con la protección de los jaguares”, indicó el líder de investigación de Ipacarai.















