Cristian Portilla aseguró que el municipio saldó una deuda de cerca de $16.000 millones con la Nación. Expertos señalan que aún no hay operador definido, diseño operacional ni fuente de financiación con fecha.

Publicado por: Danilo Cárdenas
El alcalde de Bucaramanga, Cristian Portilla, anunció ayer que en enero comenzará una etapa de transición en el Sistema Integrado de Transporte Metropolitano, SITME, con la entrada en operación de 24 buses del transporte colectivo por la troncal y la pretroncal. A esta etapa la denominó “transición cero”.
El anuncio se dio tras la reunión que el mandatario sostuvo el martes con la ministra de Transporte, Elsa Noguera.
Según Portilla, Bucaramanga compensó una deuda de cerca de $16.000 millones con la Nación gracias a la recuperación de estaciones del sistema y otras inversiones de los últimos meses, lo que abriría la puerta a recursos del Gobierno Nacional.
Las fases anunciadas
El alcalde dividió el proceso en tres momentos.
Transición cero, desde enero
Es la etapa inmediata. Según Portilla, 24 buses del transporte colectivo comenzarían a operar por la troncal y la pretroncal del sistema, pero bajo las condiciones operacionales del SITME. Es decir, no se trataría de buses nuevos, sino de vehículos de las empresas de transporte colectivo que se integrarían a la operación del sistema mientras llega la flota nacional. El mandatario no precisó qué empresas aportarían los buses ni qué rutas cubrirían.
Fase uno, entre marzo y mayo
En ese periodo empezarían a llegar los primeros buses enviados por el Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella. Portilla mencionó como posibles meses marzo o mayo, sin dar una fecha exacta. Tampoco indicó cuántos vehículos llegarían, con qué recursos se comprarían ni quién los operaría.
Fase dos, segundo semestre de 2027
Según el alcalde, en esta etapa el servicio se expandiría al área metropolitana. Además, se dejaría al municipio el estudio de un nuevo SITME con un enfoque multimodal, que combinaría distintos medios de transporte, como un sistema aéreo por cable y la bicicleta, para conectar diferentes puntos de la ciudad.
Publicidad
Mientras avanzan esas etapas, Portilla señaló que la prioridad inmediata es que una persona pueda movilizarse desde el barrio Kennedy, en el norte de Bucaramanga, hasta Piedecuesta con un solo pasaje de $3.000.
Lo que advierten los expertos
Expertos y conocedores del sistema coinciden en que el plan todavía tiene vacíos de fondo. Metrolínea es un ente gestor y no una empresa de transporte, por lo que hoy no está habilitada para operar buses, y la Alcaldía aún no ha definido si la nueva flota quedaría en manos de una empresa pública o de un operador privado.
Héctor Cáceres, exgerente de Metrolínea y experto en movilidad, sostiene que el origen de la crisis estuvo en la falta de planeación. “El problema de Metrolínea fue el planeamiento”, dijo. Por eso propone hacer conteos de pasajeros antes de cualquier inversión y considera que cualquier modificación del convenio debería pasar por todos los municipios socios, que no asistieron a la reunión en Bogotá.
Las fuentes consultadas también señalan que, antes de comprar buses, habría que actualizar los estudios de origen y destino, pues la forma de movilizarse cambió con el crecimiento del parque de motos.
La postura de la Alcaldía
Desde la administración municipal hay optimismo. El jefe de Gobernanza, John Manuel Delgado, se mostró casi seguro de que habrá flota, y la Alcaldía propone no liquidar Metrolínea sino negociar sus pasivos y hacerle una reingeniería.
Portilla enmarcó estos anuncios dentro de una estrategia que también incluye pavimentación de vías, reingeniería de la cicloinfraestructura, zonas de estacionamiento regulado y recuperación de estaciones.















