Magazín cultural
Jueves 22 de octubre de 2026 - 10:23 AM

Fractalsaurios: dinosaurios de material reciclado para aprender matemáticas de forma creativa en Bucaramanga

Estudiantes del Centro Piloto Simón Bolívar construyeron dinosaurios de un metro o más de altura a partir de conceptos matemáticos, investigación científica y trabajo en familia.

Con el proyecto Fractalsaurios, estudiantes del Centro Piloto Simón Bolívar transformaron las matemáticas en una experiencia práctica que integró ciencia, creatividad y trabajo en familia. A través de la construcción de dinosaurios con materiales reciclados, aprendieron geometría, fortalecieron el compañerismo y descubrieron nuevas formas de aplicar sus conocimientos. Foto: Franz Rey
Con el proyecto Fractalsaurios, estudiantes del Centro Piloto Simón Bolívar transformaron las matemáticas en una experiencia práctica que integró ciencia, creatividad y trabajo en familia. A través de la construcción de dinosaurios con materiales reciclados, aprendieron geometría, fortalecieron el compañerismo y descubrieron nuevas formas de aplicar sus conocimientos. Foto: Franz Rey

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Publicado por: John Arias

Medir, calcular, investigar y construir un dinosaurio puede parecer una tarea propia de un museo de historia natural. Sin embargo, en el Centro Piloto Simón Bolívar, en Bucaramanga, esta experiencia se convirtió en una forma diferente de aprender matemáticas, despertar la curiosidad científica y fortalecer los vínculos entre compañeros y familias.

Se trata de Fractalsaurios, un proyecto pedagógico que llegó a su segunda edición y que, en esta ocasión, unió el mundo de los dinosaurios con las matemáticas, la geometría y el aprovechamiento de materiales reciclados. La iniciativa tuvo como propósito demostrar que los conceptos estudiados en el aula pueden aplicarse a situaciones concretas, mientras los estudiantes desarrollan su creatividad y trabajan de manera colaborativa.

La experiencia tuvo uno de sus momentos destacados el pasado 21 de octubre de 2026, con una exposición de las creaciones elaboradas por los estudiantes, quienes investigaron distintas especies prehistóricas y construyeron sus propias representaciones con el acompañamiento de sus familias. Lea también: Doris Mesa: Enseñar matemáticas para descubrir el proyecto de vida

Con cartón y otros materiales reutilizados, los estudiantes dieron vida a dinosaurios prehistóricos mientras aprendían sobre geometría, proporciones y estructuras. Foto: Franz Rey
Con cartón y otros materiales reutilizados, los estudiantes dieron vida a dinosaurios prehistóricos mientras aprendían sobre geometría, proporciones y estructuras. Foto: Franz Rey

Una pregunta que transformó la enseñanza

El origen de Fractalsaurios se remonta a una inquietud que una vez le planteó un estudiante a la profesora Doris Mesa Mesa: ¿para qué sirve la ley del seno y del coseno en la vida cotidiana?

La pregunta llevó a la docente a reflexionar sobre la manera en que se enseñan las matemáticas y a buscar alternativas para que sus alumnos comprendieran su utilidad más allá de los cuadernos y las fórmulas.

Con el liderazgo de la profesora Doris Mesa Mesa, Fractalsaurios convirtió el aula en un espacio de experimentación donde las matemáticas, la ciencia y el arte se unieron para fortalecer el trabajo en equipo y la creatividad. Foto: Franz Rey.
Con el liderazgo de la profesora Doris Mesa Mesa, Fractalsaurios convirtió el aula en un espacio de experimentación donde las matemáticas, la ciencia y el arte se unieron para fortalecer el trabajo en equipo y la creatividad. Foto: Franz Rey.

“Creo que estoy haciendo las cosas mal”, recordó que pensó en ese momento. A partir de esa reflexión, creó una experiencia educativa en la que los estudiantes pudieran experimentar, construir y comprobar por sí mismos cómo los conocimientos matemáticos se aplican a la realidad.

La primera edición estuvo centrada en la elaboración de fractales con hilos, palitos y papel. Durante el proceso, los alumnos tuvieron que medir, comparar, establecer escalas y trabajar con áreas y volúmenes. El resultado, según la docente, demostró que aprender matemáticas podía convertirse en una experiencia práctica, creativa y motivadora.

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Para esta segunda edición, la propuesta evolucionó hacia la construcción de dinosaurios. La elección de estos animales permitió conectar la curiosidad por la prehistoria con los conceptos matemáticos y la investigación científica.

Estudiantes del Centro Piloto Simón Bolívar, en Bucaramanga, construyeron dinosaurios con materiales reciclados como parte de Fractalsaurios, un proyecto que integra matemáticas, investigación y creatividad. Foto: Franz Rey.
Estudiantes del Centro Piloto Simón Bolívar, en Bucaramanga, construyeron dinosaurios con materiales reciclados como parte de Fractalsaurios, un proyecto que integra matemáticas, investigación y creatividad. Foto: Franz Rey.

Matemáticas que toman forma en un dinosaurio

El reto planteado por la profesora fue construir un dinosaurio de un metro o más, utilizando exclusivamente materiales reciclados. Cada grupo debía investigar una especie, conocer sus características y presentar una creación que evidenciara los aprendizajes adquiridos durante el proceso.

La actividad exigió mucho más que habilidades manuales. Los estudiantes tuvieron que aplicar conceptos de geometría, calcular dimensiones, establecer proporciones y analizar las formas necesarias para dar estructura a sus modelos.

Además, cada equipo debía explicar qué herramientas matemáticas había utilizado. La evaluación, por tanto, no se limitó al resultado final, sino que tuvo en cuenta la investigación, los avances periódicos, la exposición y la capacidad de relacionar la teoría con la práctica.

“Los muchachos están capacitados, están motivados, están inspirados”, expresó Mesa Mesa al describir la respuesta de sus alumnos frente al desafío.

A través de la construcción de dinosaurios, los estudiantes aplicaron conceptos de geometría, áreas, volúmenes y escalas, demostrando que las matemáticas también se aprenden con las manos. Foto: Franz Rey
A través de la construcción de dinosaurios, los estudiantes aplicaron conceptos de geometría, áreas, volúmenes y escalas, demostrando que las matemáticas también se aprenden con las manos. Foto: Franz Rey

La docente también decidió cambiar la forma de evaluar. En lugar de concentrarse en una prueba escrita tradicional, el proyecto priorizó el análisis de los dinosaurios, la explicación de los conceptos utilizados, el trabajo en equipo y el seguimiento del proceso de construcción.

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De esta manera, los estudiantes tuvieron la oportunidad de demostrar sus conocimientos mediante la resolución de problemas y la elaboración de un producto concreto.

La ciencia como fuente de inspiración

Fractalsaurios también abrió un espacio para acercar a los jóvenes a la paleontología. Como parte de las actividades del proyecto, los estudiantes participaron en una conferencia del geólogo y paleontólogo santandereano Edwin Cadena, investigador asociado al Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales y al Field Museum de Chicago, y docente de la Universidad del Rosario.

El geólogo y paleontólogo santandereano Edwin Cadena compartió sus conocimientos sobre los dinosaurios y los fósiles con los estudiantes del Centro Piloto Simón Bolívar, en el marco del proyecto educativo Fractalsaurios.
El geólogo y paleontólogo santandereano Edwin Cadena compartió sus conocimientos sobre los dinosaurios y los fósiles con los estudiantes del Centro Piloto Simón Bolívar, en el marco del proyecto educativo Fractalsaurios.

Durante el encuentro, Cadena compartió conocimientos sobre la historia de los dinosaurios y presentó fósiles y piezas que despertaron la curiosidad de los asistentes. Entre los objetos que pudieron observar había dientes de tiburón y otros restos fósiles que sirvieron para conversar sobre la evolución y la vida en el pasado.

La dinámica incluyó preguntas y ejercicios de observación para que los estudiantes intentaran identificar las piezas y comprendieran cómo los científicos estudian las evidencias de organismos que existieron hace millones de años.

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Para Mesa Mesa, uno de los aspectos más valiosos de la visita fue la posibilidad de que los jóvenes conocieran la historia personal del investigador, quien descubrió su fascinación por los fósiles desde los siete años.

El mensaje que dejó Cadena fue una invitación a descubrir aquello que realmente despierta interés y convertirlo en un proyecto de vida, con pasión, disciplina y rigurosidad.

El paleontólogo Edwin Cadena motivó a los estudiantes a explorar la ciencia y descubrir sus vocaciones a partir de su propia historia, marcada por la fascinación por los fósiles desde los siete años.
El paleontólogo Edwin Cadena motivó a los estudiantes a explorar la ciencia y descubrir sus vocaciones a partir de su propia historia, marcada por la fascinación por los fósiles desde los siete años.

Aprender en familia y fortalecer el compañerismo

Uno de los componentes centrales de Fractalsaurios fue la participación de las familias. La construcción de cada dinosaurio se desarrolló en casa, con el acompañamiento de padres y otros familiares, de acuerdo con sus conocimientos y habilidades.

La profesora propuso que cada hogar aportara desde sus posibilidades. Así, los conocimientos de mecánica podían contribuir a crear movimientos en la cola de un dinosaurio, mientras que las habilidades en electricidad podían dar vida a sus ojos mediante luces.

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El proyecto involucró a las familias en la construcción de dinosaurios de un metro o más, elaborados con materiales reciclados y con la aplicación de conocimientos matemáticos.
El proyecto involucró a las familias en la construcción de dinosaurios de un metro o más, elaborados con materiales reciclados y con la aplicación de conocimientos matemáticos.

Este trabajo conjunto convirtió la actividad académica en una oportunidad para compartir tiempo, intercambiar saberes y fortalecer los vínculos familiares.

Heidy Daniela Rivera Suárez, estudiante de grado 11, destacó que los videos, los resúmenes y las actividades de investigación les permitieron conocer las características de cada especie antes de comenzar a construirla.

También valoró la manera en que las matemáticas se integraron al proceso. “Me parece que es una forma muy motivadora de la materia, no tan aburrida con hojas, con guías, y ya, sino que sea de construcciones y todo eso de manualidades”, comentó.

Para su compañera Any Farid Blanco, el proyecto también tuvo un impacto en la convivencia escolar. La construcción de los dinosaurios, la decoración del salón y la organización de la exposición requirieron acuerdos y colaboración entre los estudiantes.

El grupo incluso quiso darle un significado especial a uno de los elementos de la ambientación: un árbol de la vida que representaba la conexión entre el presente y un pasado remoto en el que los dinosaurios habitaban la Tierra. Le puede interesar: María Angélica Arenas, la líder que quiere transformar la enseñanza del inglés en Santander

“En este proceso se vivió mucho el compañerismo, la armonía en el salón fue a otro nivel”, afirmó la estudiante, quien resaltó el valor de compartir esta experiencia durante el último año escolar.

Por su parte, Anthony Pico Contreras encontró en la investigación una oportunidad para profundizar en la historia y las características de los dinosaurios. Su experiencia refleja otro de los objetivos de la iniciativa: que los jóvenes no se limiten a construir una figura, sino que comprendan y puedan explicar aquello que están representando.

Con cartón y otros materiales reutilizados, los estudiantes dieron vida a dinosaurios prehistóricos mientras aprendían sobre geometría, proporciones y estructuras.
Con cartón y otros materiales reutilizados, los estudiantes dieron vida a dinosaurios prehistóricos mientras aprendían sobre geometría, proporciones y estructuras.

Una formación integral más allá del aula

La experiencia de Fractalsaurios muestra cómo una propuesta pedagógica puede integrar distintas áreas del conocimiento y contribuir a la formación integral de los estudiantes.

Las matemáticas se relacionaron con la ciencia y la construcción; la investigación fortaleció la lectura y la capacidad de análisis; la elaboración de las figuras estimuló la creatividad, y el trabajo colectivo promovió la comunicación, la responsabilidad y el compañerismo.

Los dinosaurios de Fractalsaurios son el resultado de una experiencia que integra matemáticas, ciencia, creatividad y trabajo en familia en el Centro Piloto Simón Bolívar.
Los dinosaurios de Fractalsaurios son el resultado de una experiencia que integra matemáticas, ciencia, creatividad y trabajo en familia en el Centro Piloto Simón Bolívar.

A esto se sumó el uso de materiales reciclados, una decisión que permitió incorporar el aprovechamiento de recursos a la experiencia educativa y demostrar que es posible crear estructuras llamativas a partir de elementos reutilizados.

Para los estudiantes, el proyecto representó una forma diferente de acercarse al conocimiento. Para la docente, significó comprobar que el aprendizaje puede adquirir mayor sentido cuando los jóvenes entienden para qué sirve aquello que estudian.

Con Fractalsaurios, el Centro Piloto Simón Bolívar convirtió la construcción de dinosaurios en una oportunidad para aprender haciendo, descubrir nuevas vocaciones y demostrar que las matemáticas pueden estar presentes en la ciencia, la creatividad y la vida cotidiana.

Publicado por: John Arias

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