miércoles 02 de diciembre de 2020 - 12:00 AM

En cerca de 12 mil hogares de Bucaramanga y su área los niños truncaron su educación

Se calcula que en más de 4.000 núcleos familiares de Bucaramanga y su área no se pudo continuar con el pago de mensualidades en colegios privados. Según lo informado, la pandemia perjudicó en mayor medida a estudiantes de preescolar y primaria.
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Para miles de menores el 2020 fue un año perdido en materia de educación. Las estadísticas oficiales más recientes indican que aproximadamente en 12 mil 216 hogares del área metropolitana de Bucaramanga los niños y adolescentes no continuaron sus procesos escolares.

Además de las barreras generadas por la carencia de internet y de equipos de cómputo, miles de infantes tuvieron que dejar de estudiar porque sus padres se quedaron sin recursos para costear la mensualidad.

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En otros casos, los menores truncaron sus actividades escolares y las remplazaron con tareas para generar ingresos y apoyar la economía del núcleo familiar, de acuerdo con los resultados de una encuesta que recientemente fueron revelados por el Dane.

Dichos datos señalan que en 4.043 hogares de la ciudad los alumnos suspendieron sus procesos de formación, ya que la pandemia redujo considerablemente los ingresos de la familia y fue imposible continuar con el pago de mensualidades.

Tal y como ocurrió en el hogar de Edwin Quiroga, quien tiene una hija en segundo grado. A comienzos de abril pasado este florideño se quedó sin sueldo y se vio en aprietos para pagar la pensión de su niña. Él trabaja como cobrador.

“En la funeraria que trabajo tuvimos un periodo de vacaciones no remuneradas, al poco tiempo que inició la pandemia. Así duramos tres meses. A mitad de año tuve problemas económicos y con mi esposa decidimos que era mejor que la niña empezara de nuevo el segundo grado este año que viene”, relató Quiroga.

Conforme con los datos oficiales del Dane, se calcula que en 3.455 hogares del área los menores no pudieron continuar su formación debido a que la institución educativa se cerró o no implementó metodologías para la educación en casa.

Ana Leonor Rueda, secretaria de Educación de Bucaramanga, señaló que “los más pequeños, quienes están en los jardines, en algún momento fueron los más perjudicados por esta situación. Algunos padres también prefirieron desvincular a sus hijos que seguir con la formación a través de internet”.

En otros 3.123 núcleos familiares de la ciudad los niños no continuaron en clases porque no contaban con una conexión a internet, o carecían de instrumentos como computador o teléfono inteligente.

“La pérdida de empleo afectó mucho”

En 1.594 núcleos familiares los alumnos remplazaron el estudio por trabajo. Ante las dificultades que afectaron a sus padres, los menores iniciaron actividades para contribuir con los ingresos.

Martha Yaneth Castillo, presidenta de la Confederación Nacional de Asociaciones de Rectores y Colegios Privados, Andercop, también coincidió en que los más perjudicados por la deserción en medio de la pandemia fueron los estudiantes de “preescolar y primaria... Muchos niños pequeños no se acostumbran a permanecer frente a una pantalla.

“Muchos padres también se quedaron sin ingresos, como por ejemplo el caso de pequeños comerciantes de confecciones que se quebraron y no pudieron seguir costeando la mensualidad de sus hijos”, agregó Castillo.

La Presidenta de Andercop advirtió el ‘efecto dominó’ que podría perjudicar a las instituciones privadas para 2021, ante la disminución de ingresos por la suspensión de mensualidades.

“Se redujo un poco el personal de servicios generales y administrativos, y la planta docente sí se mantuvo prácticamente en todos los colegios del país. Pero la reducción va a ser fuerte para el próximo año, lo cual aumentaría el índice de desempleo. Desafortunadamente la educación privada no ha tenido apoyo del Gobierno Nacional en esta crisis. Hacemos un llamado para que no permita que se quiebren las instituciones privadas”, señaló Castillo.

La situación en el país

Tras la encuesta aplicada por el Dane en las 23 ciudades más importantes de Colombia, los resultados revelados calculan que en 199 mil 922 hogares los menores no continuaron con la escolaridad.

En comparación con otras urbes, en Bucaramanga y su área existe uno de los indicadores de deserción durante la pandemia más bajos del país.

En la capital de Santander y su conurbación se estima que en el 4,0% de los hogares los estudiantes truncaron su formación, mientras que en Cartagena dicho indicador es de 11,3%, siendo la de peor índice.

La estadísticas oficiales indican que en 264 mil 827 del área metropolitana de Bucaramanga los menores sí continuaron con sus actividades escolares desde sus viviendas.

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