domingo 10 de noviembre de 2019 - 12:00 AM

La pileta de Bucaramanga que se niega a desaparecer

El tiempo es como un río formado por hechos e impulsado por una corriente de recuerdos. Vanguardia, a través de las fotos del ayer, recorre esos torrentes de historias que fluyeron en la otrora capital santandereana.
Escuchar este artículo

El recuerdo dominical de la imagen de la Bucaramanga del ayer es la de una pileta que no todo el mundo identifica con claridad.

Sin embargo, si pasa por el Centro de Bucaramanga es probable que la vea reluciente en la nueva área peatonal de las calles 36 y 37, entre carreras 12 y 13, al lado de la Casa de Bolívar. Ese es un lugar que ha sido bautizado así por la Alcaldía: ‘El Patio de los Edecanes’.

La figura de la pileta, que ha tenido una buena cantidad de retoques, se asemeja a una flor abierta. Sus piedras son tres círculos conectados en forma escalonada, evocando las construcciones de comienzo de siglo.

La base, que recepciona el agua, es un octágono. En la parte superior tiene acondicionado un brote de agua de corte inglés, que fuera el más elegante de su época.

¿Cuándo se elaboró esta pileta y por qué la traemos hoy a acotación?

Esa fuente de agua fue adecuada en un sitio distinto al Centro de la capital santandereana, hace ya muchos años. De hecho su fundación exacta tiene una fecha grabada en una de sus aristas: 12 de octubre de 1927.

La pileta, en ese entonces, surtía de agua de excelente calidad a los habitantes de un ‘paraje’ que existió en el barrio La Concordia, de la Comuna 6, muy cerca a la otrora cárcel de la capital santandereana.

Después del cierre del centro de reclusión, la fuente de piedra fue trasladada al Parque de La Libertad, en el mismo barrio La Concordia.

Lea también: Lo que espera la comunidad de los alcaldes electos del área metropolitana de Bucaramanga.

Allí no duró mucho tiempo, porque en los años 60 se convirtió en el adorno central de glorieta que se construyó en la Puerta del Sol.

La fuente fue, durante varias décadas, el ícono de la puerta de entrada de Bucaramanga.

Contrario de lo que podría pensarse, la rotonda no fue planeada por arquitectos de tradición y, por ende, la pileta se veía demasiado pequeña para semejante obra vial.

En este punto estratégico de la meseta fueron muy famosos varios puntos que la rodeaban.

Por ejemplo, cerca a ella estaba la mítica Estación de Gasolina ‘La Turbay’, que se ubicaba en la esquina de la carrera 27. También estaba el Almacén CIMA.

Cambio de sede

En ese entonces, a la base de piedra de la pileta se le hizo un diámetro más grande; sin embargo, a todas luces la pileta seguía viéndose muy ‘pequeña’.

Así las cosas, los constructores decidieron trasladar la obra a la Casa de Bolívar, situada de manera precisa en la calle 36 con carrera 12.

Lea también: Ya están las JAL de Bucaramanga, pero en dos comunas se repetirían las elecciones.

Fue solo hasta la presente administración cuando se pensó en ubicarla en el ‘Patio de los Edecanes’.

Vale decir que esta reliquia de obra fue esculpida por Don Miguel Vicente Rueda, quien durante años fue un reconocido tallador de piedra. Él también tuvo la responsabilidad de diseñar el famoso obelisco ‘Sembradores del Bien’, en el Parque Romero e incluso hizo el pedestal de la escultura del Parque Santander.

Nota de la redacción: Si tiene fotografías del pasado de la capital santandereana, lo invitamos a compartirlas en este nostálgico álbum de nuestro ayer. Envíelas a este correo: eardila@vanguardia.com

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por

Etiquetas

Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad