La obra costó más de $32.000 millones y fue entregada hace casi siete años. Metrolínea reconoce por escrito que no es la propietaria de la infraestructura y que no tiene un inventario actualizado.

Publicado por: Danilo Cárdenas
Una obra pública de más de $32.000 millones, terminada en diciembre de 2019, hoy está desmantelada y sin que ninguna entidad asuma quién debía protegerla. El Portal de Metrolínea de Piedecuesta se levantó sobre un predio que es del municipio, pero la infraestructura nunca le fue entregada.
Metrolínea S.A. reconoce por escrito que no es la propietaria del inmueble, que no lo registra en su patrimonio y que su custodia se ejerce en una situación de hecho, sin que exista ninguna dependencia ni funcionario a quien se le haya asignado esa responsabilidad. Mientras tanto, del portal desaparecieron el ascensor, las escaleras eléctricas y la subestación eléctrica.
Proyectado para 40.000 pasajeros al día
Cuando se anunció su construcción, Metrolínea sostuvo que el portal optimizaría el servicio del área metropolitana de Bucaramanga para más de 40 mil usuarios diarios. Le puede interesar: Portal Girón de Metrolínea: una obra de $25.000 millones en ruinas y en ‘manos’ de la delincuencia
El 13 de diciembre de 2017, Metrolínea informó que había adjudicado la construcción al Consorcio Portal Piedecuesta por $32.366 millones, con un plazo de 19 meses. La interventoría quedó en manos del Consorcio CB Incoplan por $2.139 millones. En total, se invirtieron en el proyecto unos $34.506 millones.
En el comunicado de esa adjudicación, la gerencia de Metrolínea destacó que el proceso se había dado con absoluta transparencia y que había contado con el acompañamiento del Banco Mundial y del Ministerio de Transporte. La obra se entregó el 13 de diciembre de 2019.
#Areametro Costó $34.506 millones entre obra e interventoría y se proyectó para 40.000 pasajeros al día. Hoy el Portal de Metrolínea de Piedecuesta no tiene ascensor, ni escaleras eléctricas, ni subestación eléctrica.
— Vanguardia (@vanguardiacom) September 8, 2026
El predio es del municipio desde 2011, pero Piedecuesta nunca… pic.twitter.com/HceY7apXBN
Lo que queda del portal
Los daños del portal se ven a plena luz del día. Los tramos de las escaleras eléctricas aparecen desmontados y apilados en el piso, con los pasamanos arrancados y los peldaños al descubierto entre esquirlas de vidrio. La cabina del ascensor quedó con las puertas destrozadas y el suelo cubierto de vidrio molido.
Una de las taquillas tiene el ventanal reventado y, a su lado, se acumulan bolsas de basura desbordadas de un punto ecológico. En los niveles inferiores hay láminas metálicas y perfiles arrancados, regados por el suelo, jardineras vacías y placas de acabado desprendidas del techo.
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En la noche, la estación no tiene luz, lo que según los usuarios genera pánico y sensación de inseguridad.
El municipio es el dueño del terreno del portal
El predio donde se levantó el portal, identificado con la matrícula inmobiliaria 314-45903, fue cedido gratuitamente al municipio de Piedecuesta mediante la escritura pública 2733 del 19 de octubre de 2011. Sobre ese lote se construyó primero la llamada estación temprana, con el contrato 171 de 2013, y luego el portal, con el contrato de obra 135 de 2017.
Pese a que la propiedad del lote es del municipio, la obra terminada nunca le fue entregada. Así lo respondió Metrolínea en abril, ante un cuestionario del Concejo de Piedecuesta sobre la situación jurídica, administrativa, contable y de custodia del inmueble.
La entidad sostiene que no existe un acto formal de entrega, que no hay actas suscritas con el municipio y que, en consecuencia, no hay ninguna dependencia ni funcionario a quien se le haya asignado formalmente la custodia del bien. Metrolínea afirma que ha atendido la vigilancia, el aseo y el mantenimiento de manera institucional, pero de forma parcial y condicionada a la disponibilidad de recursos.
La entidad también precisa que no es la propietaria. Según los lineamientos de la Contaduría General de la Nación que cita en su respuesta, los titulares de las obras del Sistema Integrado de Transporte Masivo son las entidades territoriales, mientras que el ente gestor solo cumple funciones de planeación, ejecución, coordinación y control.
Por eso, Metrolínea no registra esos bienes en su patrimonio, sino en cuentas de orden. Esto quiere decir que debería entregar las estaciones en el mismo estado en que las recibió. Le recomendamos: ¿Quién se llevó los 23 motores que no aparecen en el portal de Girón de Metrolínea?
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Al ser consultada por el inventario de los bienes asociados al portal, entre ellos la subestación eléctrica, los ascensores, los sistemas electromecánicos y las redes, Metrolínea respondió con los inventarios de lo que se suministró, construyó e instaló en el marco del contrato de obra 135 de 2017 y reconoció que no existe un inventario consolidado posterior.
Es decir, el único registro disponible es el de la construcción, de hace más de seis años. Cualquier bien que haya desaparecido desde entonces no figura en ningún documento oficial y no hay línea base para establecer qué se perdió.

‘Lo entregaremos en las próximas semanas’: gerente
Consultado por Vanguardia, el gerente de Metrolínea, Emiro Castro Meza, afirmó que el portal debe operar como infraestructura disponible para el SITM y que, por eso, será entregado en las próximas semanas a su verdadero destinatario, que es la Alcaldía de Piedecuesta.
Sobre el estado real del inmueble, Castro Meza señaló que se establecerá con el inventario original confrontado con una próxima revisión que se hará con la Alcaldía. Y sobre cuánto costaría recuperarlo, respondió que ese valor dependerá de esa nueva revisión y que no podría precisarlo hoy.
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La entidad, por tanto, anuncia la entrega de una infraestructura sin haber establecido qué bienes le faltan ni cuánto costaría reponerlos. Esa revisión conjunta no tiene fecha definida. En su respuesta de abril, además, Metrolínea atribuía la situación a que el municipio no había recibido la obra; ahora su gerente anuncia que será la entidad la que la entregue.
Vigilancia contratada en años anteriores
Los registros del Sistema Electrónico de Contratación Pública muestran que Metrolínea sí contrató vigilancia privada para la infraestructura del sistema en los últimos años.
En 2023 lo hizo con la Cooperativa de Vigilancia de Santander por $1.011 millones. En 2024, con Delthac 1 Seguridad por $779 millones, contrato que aparece pagado en su totalidad. En 2025, nuevamente con Delthac 1 Seguridad por $1.028 millones: ese contrato figura facturado completo, sin pagos registrados en la plataforma y sin liquidar. Lea: Las estaciones ‘fantasma’ del Metrolínea: de terminales de transporte a basureros
No obstante, en lo corrido de 2026 no aparece un contrato de vigilancia entre los de mayor valor suscritos por la entidad. El único vigente relacionado con el cuidado físico de la infraestructura es uno de $15 millones, firmado en julio, para apoyar las actividades de mantenimiento general de las instalaciones de todo el sistema hasta diciembre.
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Tampoco figuran contratos destinados al mantenimiento de los ascensores, las escaleras eléctricas o la subestación eléctrica del portal.
Cabe destacar que a finales del año pasado se reportó un incendio en esta estación de pasajeros, en una situación similar a la que se ha dado en el Portal de Girón, donde se han reportado cuatro incendios en el último año.
De forma similar, en el caso de Girón, el mismo ente gestor ha reconocido que no tenía contratada vigilancia privada, ni contaba con cámaras de seguridad en el momento de las conflagraciones.
De igual forma, el gerente de Metrolínea fue sancionado por el Juzgado Once Administrativo Oral del Circuito de Bucaramanga “por el abandono y la falta de seguridad” en el Portal de Papi Quiero Piña.













