No todo es fútbol, y el arquero checo Petr Cech lo demostró al participar como baterista en un concierto en Wroclaw, donde hoy su selección disputa un duelo ya decisivo ante Grecia por culpa de la derrota inicial por 4-1 ante Rusia en la Eurocopa de Polonia y Ucrania.

Publicado por: DPA, Wroclaw, Polonia
La República Checa, campeona de Europa en 1976, no se puede permitir otro tropiezo ante los griegos porque quedaría ya fuera de los cuartos de final.
Algo mejor lo tiene Grecia, que empató con Polonia en el partido inaugural. Pero el capitán checo Tomas Rosicky intenta animar a sus decepcionados compañeros. “Sólo se perdió un partido contra los favoritos del grupo, aún no estamos fuera. Es bueno que nos llegue ya tan pronto la oportunidad de rehabilitarnos. No hay ningún motivo para caer en el pánico, debemos estar tranquilos”.
Bilek está dispuesto a seguir confiando en ataque en el veterano Milán Baros, que jugó mal ante Rusia y que fue silbado por los propios fans checos. Por lo tanto, Tomas Pekhart deberá seguir esperando.
Al menos, los checos se consuelan con el hecho de que Grecia tenga serios problemas defensivos tras la lesión de ligamentos de Avraam Papadopoulos y la sanción de Sokratis, expulsado ante Polonia.
Por ello, el técnico portugués Fernando Santos deberá reconstruir la zaga. Además, está en duda la presencia de Georgios Fotakis, con molestias en el muslo. Quien se puede aprovechar de ello para estar en el once titular es Kyriakos Papadopoulos.














