Barcelona y Athletic de Bilbao suman 48 Copas del Rey. Guardiola podría conseguir el cuarto trofeo del año, decimocuarto como entrenador culé, mientras que Athletic consiguió su última copa en 1984, ante el Barça.

Publicado por: EFE
El Athletic y el Barcelona, los dos reyes de copas del fútbol español con 23 y 25 títulos, respectivamente, buscarán hoy a partir de las 3:00 de la tarde en la final de esta competición coronar una temporada en la que han sido protagonistas pero sin suficiente recompensa hasta ahora.
La despedida de Pep Guardiola como entrenador del Barcelona y las ansias del Athletic por terminar con una sequía de títulos de casi tres décadas, son algunos de los muchos alicientes de este choque que tendrá como escenario el estadio Vicente Calderón de Madrid.
El Athletic Club de Bilbao encara la final de la Copa del Rey con la intención de olvidar el duro golpe sufrido hace un par de semanas en Bucarest, donde perdió la segunda final europea de su historia, y ganar su primer título desde 1984.
El equipo bilbaíno parece que poco a poco ha conseguido superar la tremenda decepción que le supuso fracasar en el segundo intento de abrillantar su exitosa historia en el fútbol español con un torneo continental que le parecía vedado por la evolución del balompié y su singular filosofía de jugar con futbolistas de la tierra.
Por su parte, la plantilla azulgrana se ha conjurado para brindarle a su técnico un último título -sería el cuarto de la temporada y el decimocuarto en cuatro años- y cerrar la exitosa ‘era Guardiola’ de la misma forma que comenzó: ganando la Copa del Rey al Athletic Club.
El 13 de mayo de 2009, con Mestalla como escenario, el conjunto azulgrana inició la etapa más gloriosa de su historia goleando al equipo que entonces dirigía Joaquín Caparrós (4-1), tras remontar el gol inicial de Toquero con tantos de Touré Yaya, Messi, Bojan y Xavi.
Descabalgado de la final de la Liga de Campeones por el Chelsea, el Barcelona ha tenido casi dos semanas para preparar a conciencia este partido, algo poco habitual en el conjunto azulgrana, acostumbrado a batirse en duelo cada tres días.














