El futbolista argentino definió el compromiso sobre el minuto 90 del tiempo reglamentario.

Publicado por: Deportes 3
Con un gol en el último suspiro, el argentino Lautaro Martínez coronó al Inter como Supercampeón de Italia por tercer año consecutivo y por octava vez en su historia al derrotar a un Nápoles (0-1) al que condenó la expulsión del argentino Giovanni Simeone al principio de la segunda mitad.

Lautaro. Siempre Lautaro Martínez. Es el emblema actual del Inter, el líder 'nerazzurro' que representa el funcionamiento de un equipo que no falla desde hace mucho, exactamente el mismo lleva sin hacerlo su capitán. El Inter llegó a Arabia como favorito y se fue como Supercampeón. Con el argentino es todo mucho más fácil, porque siempre aparece, siempre está para inclinar la balanza con una acción clave.
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La final de la primera Supercopa con el formato de cuatro equipos reunió a los dos mejores de la temporada pasada y tuvo un inicio amargo debido a la mala noticia del fallecimiento de la leyenda 'Gigi' Riva, máximo goleador histórico de la selección italiana. Fue tan repentino que no dio tiempo a organizar un minuto de silencio que se retrasó al inicio de la segunda parte, empañado por los pitos saudíes en el Al-Awwal Park de Riad.

El partido enfrentó al actual dominador del 'calcio', un Inter desatado y claro favorito, con un Nápoles venido a menos con la oportunidad de relanzarse con la consecución de un título. Un duelo casi resumido en una obligación, la del Inter, contra una oportunidad de oro, la del Nápoles.
La primera parte no pudo estar más igualada. Se notó que era una final y que el Nápoles subió el nivel respecto a los últimos meses. El Inter no tiene problema en jugar sin balón y, pese a estar algo gris, tuvo la ocasión mas clara del partido, un gol de Lautaro Martínez anulado por fuera de juego de Thuram.
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La segunda parte apuntaba a ser una réplica exacta de la primera. Subió la intensidad, el duelo se cargó de amarillas e interrupciones, pero en el minuto 60 se produjo la jugada clave del duelo: el 'Cholito' Simeone vio en cinco minutos dos amonestaciones y se marchó expulsado. El Inter se creció y el Nápoles comenzó su resistencia.

El dominio pasó a ser incontestablemente 'nerazzurro'. Inzaghi, que peleaba también por convertirse en el entrenador con más Supercopas de Italia (5, con esta), fue introduciendo poco a poco cambios ofensivos con la entrada de Carlos Augusto, de Frattesi, de Arnautovic y de Alexis Sánchez para hundir a un Nápoles que achicó aguas como pudo hasta que Lautaro impuso su ley.
EL GOL AGONICO DEL CAMPEONATO.
— Lautarismo (@LautaroM22_) January 22, 2024
EL MEJOR 9 DEL MUNDO. NO HAY DEBATE.pic.twitter.com/Ow16Ys0TkZ
Porque el estado de forma por el que transita Lautaro desde hace dos temporadas es inevitable. Da igual las veces que falle, porque siempre aparece. Esta vez aguantó hasta el final, pero no falló a su cita con el gol. El Inter estaba volcado en ataque y el Nápoles encerrado en el área. Pavard llegó a línea de fondo y lanzó un centro raso. Entre la maraña de piernas, solo una consiguió golpear el balón. Lautaro celebró, el Inter salió campeón e Inzaghi es ya histórico.
El Inter volvió a hacer lo que mejor se le da últimamente: ganar. No falla porque Lautaro no falla. Es supercampeón por octava vez en su historia y por tercera vez consecutiva. Con Lautaro, este Inter aspira a todo.













