El desencanto laboral crece entre los más jóvenes, que buscan entornos donde su bienestar importe.

Publicado por: Redacción Economía
La Generación Z está perdiendo la fe en el empleo tradicional. Aunque muchos de ellos apenas están comenzando sus carreras, un número creciente ya planea abandonar sus trabajos en el corto plazo. ¿La razón? No es solo el salario ni las condiciones laborales: lo que los empuja a renunciar es una profunda desconexión emocional con lo que hacen.
Según datos recientes recopilados por ManpowerGroup, el 53 % de los jóvenes colombianos está considerando dejar su trabajo en los próximos seis meses. Esta cifra revela una tendencia que va mucho más allá de un simple cambio de empleo: evidencia una ruptura entre las expectativas de una nueva generación y la realidad de los entornos laborales actuales. Lea además: Convocatoria Registraduría: más de 2.000 empleos para jóvenes en todo el país
Generación Z, una generación desencantada
Para muchos jóvenes, el trabajo ha dejado de ser un espacio de crecimiento personal. Más de la mitad de ellos (52 %) experimenta altos niveles de estrés en sus jornadas diarias, alimentados por estructuras rígidas, escasa retroalimentación y poca conexión con un propósito significativo.
En palabras de Javier Echeverri, presidente de ManpowerGroup Colombia, “la Generación Z llega al mercado laboral en un momento marcado por la automatización, la transformación digital y nuevos modelos de trabajo. Sin embargo, están entrando a un sistema que no les ofrece guía ni adaptación a sus verdaderas necesidades”.

A esto se suma un entorno empresarial que aún no responde de manera efectiva a sus inquietudes emocionales y profesionales. Muchos sienten que están solos, que sus ideas no son escuchadas y que el esfuerzo invertido no se traduce en desarrollo real ni en oportunidades claras de crecimiento. Entérese: Economía de Santander crece pero no al mismo ritmo del promedio nacional: conozca las razones
El informe también señala que solo el 42 % de los jóvenes percibe que está recibiendo la formación adecuada para proyectarse profesionalmente. Esto representa una barrera crítica, ya que sin aprendizaje ni acompañamiento, las probabilidades de compromiso y permanencia se reducen considerablemente.
Pero el panorama no es del todo negativo. La firma sugiere que este descontento también puede ser el punto de partida para una transformación empresarial. Propuestas como planes de mentoría, programas de salud mental, formación continua, rutas de carrera claras y una cultura organizacional más participativa podrían marcar la diferencia.
“Si el talento joven no encuentra espacios para aportar y crecer, no se quedará. Las empresas que logren adaptarse no solo retendrán a estos profesionales: se convertirán en referentes de innovación, productividad y sostenibilidad”, concluye Echeverri. También lea: Propiedad horizontal: 24 años de la ley, retos y oportunidades
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ManpowerGroup enfatizó que apostarle al talento joven no debe ser solo una aspiración ética, sino una decisión estratégica para el país. La innovación, la productividad y la sostenibilidad del empleo en Colombia dependen, en buena parte, de que las empresas entiendan a las nuevas generaciones y adapten sus modelos a tiempo.













