Gremios, gobierno y academia concuerdan en que la transparencia en todos los niveles para evitar la corrupción y la inversión en talento humano son pilares del desarrollo.

Publicado por: FABIÁN SOTO RUEDA
Mejorar la competitividad, diversificar la economía y reducir la brecha en la educación son algunas de las necesidades identificadas por representantes del sector empresarial y académico de la ciudad, quienes reflexionaron sobre la visión que tiene de Bucaramanga al 2030.
Destacando las fortalezas de Santander, como que es la tercera región más competitiva del país, tercera en eficiencia de los mercados, tercera en innovación y dinámica empresarial, y segunda en cobertura y calidad de la educación básica y media, según el Consejo Privado de Competitividad (CPC), Juan Camilo Beltrán, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Bucaramanga (CCB), es optimista con respecto al futuro de la ciudad en los próximos 12 años.
“Tenemos que apostarle a la competitividad porque está absolutamente claro que el mejoramiento de la competitividad genera un mayor bienestar social, más plata en el bolsillo de la gente y para eso es muy importante el trabajo en conjunto entre el sector público, privado y la academia”, aseguró Beltrán.
Entre los retos para alcanzar esa competitividad, el presidente ejecutivo de la CCB resaltó que se debe mejorar la conectividad del departamento, en especial la infraestructura vial a la que calificó de "rezagada", por lo que advirtió la importancia de concluir con éxito la doble calzada Bucaramanga - Barrancabermeja, mejorar la vía Bucaramanga - Cúcuta, concluir la Ruta del Sol, la navegabilidad del río Magdalena y modernizar el Aeropuerto Palonegro, entre otras obras.
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Retos en educación
Reducir la brecha existente entre la calidad de la educación pública y privada es uno de los retos en los que coincidieron el presidente ejecutivo de la CCB y el rector de la Universidad Industrial de Santander (UIS), Hernán Porras Díaz, quien destacó que Bucaramanga registró en 2015 el mejor índice Gini de todas ciudades del país, índice que mide las desigualdad, y ese mismo año se ubicó como la segunda ciudad con la mejor esperanza de vida, variables que demuestran las potencialidades de la ciudad y la región.
"Al 2030, Santander será reconocida por liderar la transformación social a partir de una educación de calidad, pertinente y para todos sus habitantes", señaló como un objetivo del Pacto por la Educación de Santander, pero advirtió que para lograrlo es necesario que la educación esté articulada con las necesidades de la región, garantizar una educación terciaria: "ya no basta con haber logrado el bachillerato", ser bilingües, y formar en flexibilidad cognitiva, es decir, la capacidad de dominar la movilidad laboral.
Alineados con los Objetivos de Desarrollo sostenible
El gerente de Sostenibilidad y Gobierno de Movistar Colombia, Ricardo Garzón Torres, otro de los ponentes invitados al foro Bucaramanga 2030, organizado por el diario La República, destacó la importancia de que los jóvenes se comiencen a formar para los trabajos que aún no existen, para lo cual es fundamental la tecnología.
“Según Naciones Unidas, para el 2025, la demanda de la educación superior se va a incrementar en al menos 80 millones de personas en el mundo y la única solución viable para cubrir esa demanda es por medio de la educación digital”, apuntó Garzón, quien aprovechó para resaltar que todos los nobles propósitos que tienen los diferentes sectores para hacer más competitiva a Bucaramanga de hoy al 2030 responden directa o indirectamente a las 169 metas de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS), adoptados por Colombia y para lo cual trabajan los gobiernos locales, sector privado, academia y tercer sector (sociedad civil y comunidades organizadas), agenda en la que Santander también se destaca, al ser el primer departamento en haber incluido en su plan de desarrollo los ODS.














