De los 14’475.308 afiliados a fondos de pensiones noviembre 2018, solo la mitad cotizaba activamente.

Publicado por: Yenny Carolina Rodríguez Barajas
Bucaramanga y su área metropolitana presentó en el trimestre octubre-diciembre de 2018 un 55,4% de informalidad laboral.
Lo que representó una disminución de 0,4 puntos porcentuales con respecto al trimestre anterior.
Esto quiere decir que de los 551 mil ocupados registrados en la ciudad, según el informe de Informalidad del Dane, 305 mil realizaron trabajos informales.
Según un estudio de Héctor Botello, magíster en Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia, gran porcentaje de la informalidad se debe al bajo nivel de educación, lo que disminuye de manera sustancial el aporte al sistema de pensiones y por ende, la posiblidad de que más colombianos califiquen a pensión.
Es decir, una persona con alto nivel de educación tiene un 17% más de probabilidad de aportar el 100% de cotización, frente al 13% de quien tiene bajo nivel de educación.
También puede leer: Bucaramanga inició el 2019 con más desempleados
Para el experto, estas personas suelen aportar menos al sistema de pensión, porque tienen menos oportunidades de entrar al sector formal de la economía y menos educación financiera para entender la importancia de aportar a pensiones.
“La problemática se acentúa debido a que cerca de un 80% de estos trabajadores cuenta con un educativo más bajo”, comenta el investigador.
En su estudio, el magíster encontró que en promedio los colombianos no cotizan la mitad de su vida laboral, y más del 62% de los trabajadores no cuenta con las semanas mínimas de cotización para calificar a pensión en el régimen público.
Esta situación, advierte, presionará en el futuro los presupuestos fiscales, pues será necesario brindarles a estas personas un subsidio para que logren la pensión mínima.
Le puede interesar: MinTrabajo pretende espacios laborales sin diferencia de género
“El incremento del 1% en el tiempo como asalariado contribuye a un 2,2% más de probabilidades de tener una tasa de cotización del 100%, y ser trabajador informal disminuye esta probabilidad en 1,6%”, comenta.
Otras consideraciones
Según el magíster, en Colombia la informalidad aumentó a partir de 1998, cuando el país vivió una crisis económica que cambió la densidad de cotización de los trabajadores. En este orden de ideas, quienes empezaron su vida laboral en 1999 presentaron una tasa de contribución promedio 4,8% menor, debido al desempleo.
Además encontró que las personas que se identifican como indígenas tienen un 2% menos de densidad que las personas que no se identifican con alguna etnia. En el caso de las poblaciones afrodescendiente, rom y raizal, entre otras, el porcentaje es de -2,7 %.
Lea también: ¿Los milennial podrían pensionarse a los 50 años?
De igual manera, el modelo lineal mostró que ser mujer disminuye la probabilidad de tener una mayor densidad de cotización 0,9% frente a los hombres. Además, la mayor tasa exigida a las mujeres les hace tener una desventaja, ya que en el mercado laboral ellas tienen una menor tasa de empleabilidad y mayores tasas de desempleo, con un 12,3% frente a un 7,2% en los hombres.
“Las tasas de densidad necesarias en Colombia son comparativamente más altas que en otros países, debido a la menor edad de pensión, que en promedio para Latinoamérica está en 62 años para los hombres y 57 para las mujeres”, comenta.
Cifras oficiales
En Colpensiones hay registrados más de 6 millones de afiliados al Sistema, pero solo un poco más de 2 millones están activos. Y en los Fondos Privados de acuerdo con la Superintendencia Financiera, de los 14’475.308 afiliados a noviembre 2018, solo la mitad cotiza activamente.














