Desde hace 10 años, las peluquerías cuentan con un código de bioseguridad, por esto en sus trabajos utilizan tapabocas, uniformes antifluidos y guantes. Por la pandemia están dispuesta a implementar más medidas.

Publicado por: Luisa Fernanda Ruiz Villamizar
Al igual que muchos sectores económicos, las peluquerías y salones de bellezas se han visto fuertemente golpeadas por el confinamiento. Desde el 20 de marzo, sus puertas están completamente cerradas y sus ingresos cayeron 100%. Muchos de sus empleados, que viven al diario, no tienen como sostener a sus familias.
Sin embargo, su reactivación podría estar más cerca de lo que esperan. Sólo falta el aval del Gobierno Nacional para que desde los departamentos den las directrices a este grupo de empresarios y trabajadores.
Según Ángel Galvis, asesor de proyectos de la Alcaldía de Bucaramanga, junto con las secretarias de Salud e Interior se han realizado consultas a el Ministerio de Comercio de los protocolos de bioseguridad que se pueden implementar en estos lugares, basados en los utilizados internacionalmente.
“En las peluquerías una clave será lo que se hace en el mundo, adaptándolo a las realidades locales. Tenemos que articularnos con el Gobierno Nacional. Las medidas y protocolos son muy robustos. La línea es lograr la apertura del sector”, afirmó Galvis.
Por su parte, la Federación Nacional de Departamentos presentó al Gobierno una solicitud para que se lidere la pronta reactivación, con estrictas medidas de bioseguridad.















