miércoles 08 de junio de 2022 - 12:00 AM

Comerciantes informales siguen acudiendo a préstamos ‘gota a gota’

La historia de dos vendedoras informales en Bucaramanga retrata las dificultades que se presentan en estas personas para acceder a algún crédito, por lo que deciden por facilidad acudir a los préstamos ‘gota a gota’.

Sentadas bajo las palmas del parque García Rovira, en el centro de Bucaramanga, Marlene* y Gloria* conversan sobre la situación económica del país. Son vendedoras informales y este lugar suele ser su punto de negocio para quienes se desplazan para la Gobernación, la Alcaldía, el Palacio de Justicia u otras entidades.

Marlene vende gaseosas, jugos y ‘Bon Ice’ o el popular boli; mientras que Gloria tiene un carro de metal con el que vende empanadas, papas rellenas y otros fritos.

La sombrilla verde del carro de Gloria las cobija del sol. Las dos se comparten clientes, pero también anécdotas, una de ellas es el crédito ‘gota a gota’ o de los prestamistas, como se le conoce en Santander.

Marlene los define como esas personas que prestan dinero para ganarse un porcentaje alto. “El 10% o el 20% del monto al que se acceda. Uno tiene facilidad de pago para regresar el dinero, puede ser diario, semanal, quincenal, mensual, como ellos vean que uno puede pagar”.

Según estas vendedoras informales, esta práctica de crédito ilegal usa la modalidad de recomendaciones entre personas, pegar avisos en puntos de la ciudad o repartir tarjetas con datos de contactos.

Informales

La vendedora informal pone un ejemplo: si prestan $100 mil al mes al 20%, ellos cobran los $20 mil de intereses diarios. “En esta vida ya nadie presta plata gratis, menos en esta pandemia”. Es decir, un cobrador, usualmente en una moto, llega a buscar la cuota día tras día a la misma hora que pactó la persona con el prestamista. Con esa tasa, la persona termina pagando $600 mil en intereses.

“Uno los llama para conocer cómo es el préstamo y cómo se paga, ellos lo visitan a uno, hacen preguntas de cómo es la economía de la persona, y si tiene un negocio estable, suma puntos. También es fácil acceder al crédito, si algún conocido o amigo que haya tenido un crédito lo recomienda”, cuenta Marlene, mientras de fondo se escuchan los campanazos de la iglesia San Laureano. Son las 10:00 a.m.

Según expertos, el auge del ‘gota a gota’ en el país se debe a los altos indicadores de pobreza, las necesidades económicas apremiantes y la exclusión del sistema financiero.

Para ellas, los bancos ponen muchas exigencias para solicitar un crédito, incluso piden un inmueble a cambio, en caso de que no cumplir con el pago.

Una investigación del periódico El País, de Cali, y Conectas concluyó que sus principales clientes son vendedores callejeros, pequeños comerciantes, amas de casa, mecánicos, conductores y aquellas personas que no tienen acceso a un crédito bancario.

Por ejemplo, según el Dane, el 50% de los trabajadores en el área de Bucaramanga son informales, en abril del 2022. Asimismo, esta entidad reveló que 394.803 personas en el 2021 se encontraban en situación de pobreza monetaria, es decir, vivían con menos de $481.830.

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Acceso

Gloria cuenta que ella ha accedido a créditos ‘gota a gota’ para invertirlos en su negocio. “Ellos le prestan a uno sin tanto papeleo, ni requisitos, ni tantos trámites. No exigen ningún documento, ni la cédula, ni constancia de trabajo. Ellos solo confían en la palabra”.

Se pregunta quién le presta plata en este momento a alguien, si no tiene un soporte de finca raíz.

“Estamos trabajando con las uñas y por eso, muchas personas buscan al prestamista de la calle para que les preste”, dice Gloria, mientras acomoda las servilletas de su puesto de trabajo.

Añade que también ha prestado dinero con ‘gota a gota’ para pagar arriendos. “Cuando tenía a mi hijo estudiando me metí en el ‘gota a gota’ para pagar el estudio de él, porque primero estaba la universidad de mi hijo. Si necesita que él sea alguien en la vida, entonces tengo que esforzarme para poder ayudarle”, narra Gloria.

De acuerdo con la Banca de Oportunidades, en Colombia, para el 2021, hay 33,2 millones de adultos con algún producto financiero, es decir, 89,9% de adultos tiene acceso al sistema financiero del país, pero solo el 75,5% tiene algún producto financiero activo o vigente. De ese porcentaje, el 34,1% tiene algún producto de crédito.

Marlene interrumpe la conversación y asevera que para sacar un crédito con un prestamista la persona debe ser responsable con las cuotas. “Ellos cobran diario para no perder su plata, para que la persona no se atrase o para que no se vuele. Uno guarda la plata de la cuota que le toca pagar y así uno evita inconvenientes”.

Aunque no hay cifras oficiales de cuántos prestamistas existen, ni qué tanto dinero mueve esta modalidad financiera ilegal, la investigación del El País y Conectas, citando un informe de la Universidad Central de Bogotá, aseguró que el ‘gota a gota’ mueve diariamente $2.800 millones en Colombia, cerca de un millón de dólares.

Para una necesidad

Marlene afirma que cuando alguien busca a un ‘gota a gota’ es porque tiene una necesidad económica urgente, es decir, tiene que pagar un dinero, solventar un problema familiar.

“Lo digo sinceramente, te estás metiendo en un problema para arreglar otro problema, pero esa es la realidad. Conozco muchas personas que buscan a los prestamistas, sabiendo que tendrán más estrés y eso les quitará el sueño”.

Según las vendedoras informales, la primera vez que una persona presta, el ‘gota a gota’ no da todo el monto que solicita, es decir, si pidió $200 mil, el prestamista le entrega $100 mil “para conocer si la persona es buena paga”.

Se acerca un cliente, Marlene lo atiende. Gloria continúa con la conversación. “Con ellos es un compromiso porque no son fáciles, son personas que si tú no les pagas, llegan aquí y te voltean el carro, incluso amenazas”.

La investigación reseñó que el ‘gota a gota’ no detalla si la persona tiene capacidad de pago o no, no exige trámites ni fiadores. Basta el documento de identidad y el dinero se entregan en minutos. La intimidación y la violencia es la prenda de garantía de que no se perderá el dinero.

Marlene enfatiza en que quien se mete en un préstamo ‘gota a gota’ es porque sabe que tiene que pagar sí o sí. Gloria añade: “O le cuesta la vida. Porque quien no paga lo amenazan. Sé de un señor que se suicidó porque no tenía para pagar, le debía como a 10 prestamistas”.

*Los nombres se cambiaron por petición de las fuentes.

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Consecuencias

Jorge Mario Salcedo, docente del programa de Economía de la Universidad de La Salle, explica que el ‘gota a gota’ es un fenómeno socioeconómico asociado con el crédito informal, el cual es sencillo de acceder y obtener, se da de forma inmediata y sin papeleo.

“La característica principal de ese crédito es que no está regulado, ni supervisado, generalmente se realiza de forma ilegal. Esta alternativa es la única opción para personas de bajos recursos, trabajadores informales y para personas excluidas del sistema financiero por malos hábitos de pago y microempresarios que, cuando necesitan sostener su empresa, no tienen los recursos de respaldo o porque no cumplen los requisitos, o porque desconocen cómo hacerlo”, indica Salcedo.

Por su parte, Freddy Castro, director de la Banca de Oportunidades, considera que este fenómeno tiene varias consecuencias, pero menciona tres:

La primera, que es más costosa la financiación con el ‘gota a gota’. Bajo este marco es más difícil para un empresario crecer. Se han documentado casos que cobran una tasa de interés del 3.000% anual, mientras que el sistema financiero formal no cobra más del 56,96% (tasa de usura del microcrédito) o del 30,6% (usura del crédito de consumo).

Luisa Fernanda Martino, directora de operaciones de Coophumana, afianzadora de créditos, agrega que la base de la pirámide poblacional es bastante amplia en Colombia respecto a la oferta de productos financieros, pero a pesar del esfuerzo de entidades bancarias y financieras para incorporar servicios enfocados a cualquier perfil, todavía hay personas no bancarizadas, que están acostumbradas a la informalidad.

Esta situación afecta a esas personas porque no tienen una vida crediticia, entonces es complicado acceder de créditos en el sector formal. Y en esa necesidad de conseguir dinero para solucionar problemas económicos personales y familiares está el dinero informal o ilegal que ofrecen los ‘gota a gota’.

Resalta que el país ha avanzado en la bancarización, tanto en procesos más ágiles, como en admisión de usuarios para otorgamiento de créditos. Pero, “el camino es largo porque hay mucha informalidad y mucho desconocimiento sobre el sistema financiero”.

Martino expresa que los deudas con los ‘gota a gota’ ponen en riesgo la su seguridad de las personas por la ilegalidad y violencia que rodean a esos créditos, y por el peligro de caer en la bancarrota, permanecer en un círculo vicioso por las altas tasas de interés, “es posible que nunca termine de pagar el préstamo porque los intereses se calculan de manera exorbitante y exponencial, entonces no es salud financiera, tampoco es el camino para conseguir dinero”.

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Recomendaciones

Y en ese ‘callejón sin salida’, Martino insiste en que tanto la banca tradicional, las fintech, cooperativas y afianzadoras de créditos tienen la tarea de ofrecer servicios más asequibles y fáciles para acceder al crédito, para que no se ponga al ciudadano o al microempresario contra ‘la espalda y la pared’ a la hora de conseguir un préstamo.

El docente del programa de Economía de la Universidad de La Salle considera que otra posibilidad para ayudar a esas personas, con mayor condición de vulnerabilidad, es la educación financiera, que desde el colegio, sobre todo en el bachillerato, haya espacios académicos donde se les enseñe qué es el ahorro, el crédito, la inversión, cómo se maneja una tasa de interés; o en que en las universidades haya estos espacios de manera transversal a las materias de las carreras, que les permita a los estudiantes conocer cómo se manejan las finanzas personales y empresariales.

Asimismo, recomienda que haya un crecimiento de la banca móvil, los corresponsales bancarios, las cuentas de ahorro electrónicas, que el Gobierno tenga una política fuerte para la exención a los gravámenes financieros al saldo mínimo, a la cuota de apertura, mantenimiento y sostenimiento de cuentas, y que se facilite y se impulse el uso de las fintech.

Ante esto, el pasado 5 de abril, el Ministerio de Hacienda socializó el proyecto de ley de financiamiento para todos, con el que busca fomentar la financiación de microempresarios y combatir el ‘gota a gota’.

La propuesta tiene 47 artículos y uno de los grandes capítulos del proyecto tiene que ver con aumentar el acceso a mecanismos de financiación, para enfrentar el ‘gota a gota’. Esto se hará a través de cuatro iniciativas: promover el desarrollo de políticas públicas que impulsen la democratización del crédito, modificar el crédito de bajo monto para simplificar su proceso de apertura, respaldar hasta 90% de los créditos por el Fondo Nacional de Garantías y subsidiar la comisión de la garantía.

El director de la Banca de Oportunidades concluye que el camino para afrontar el ‘gota a gota’ es la inclusión financiera, que más personas puedan acceder más fácilmente a créditos formales.

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Miguel Orlando Alguero

Periodista económico en Vanguardia. Magíster en Estudios Políticos, de la Universidad de Caldas. Comunicador Social – Periodista, egresado de la Universidad Pontificia Bolivariana. De La Guajira.

@MiguelOrlandoAM

malguero@vanguardia.com

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