Este 28 de marzo, cinco voces femeninas se reúnen en Casa Galán para hablar de emancipación, roles sociales y derechos, en un conversatorio lleno de arte, memoria y lucha.

Publicado por: Redacción Tendencias
Este viernes 28 de marzo, a las 4:00 p.m., la Casa Galán de Bucaramanga abrirá sus puertas para recibir a seis mujeres que, desde sus trayectorias diversas, se sentarán a conversar sobre lo que ha significado ser mujer en un país que apenas empieza a comprender la profundidad de sus luchas. El conversatorio “Ellas Conversan: Mujeres, Emancipación, Roles Sociales y Derechos” será el espacio para cerrar el mes conmemorativo de la mujer con una conversación honesta, profunda y necesaria sobre los caminos que han recorrido, las violencias que han enfrentado y los derechos que han conquistado (y los que aún faltan por conquistar). Lea también: “Desde mi computador”: la nueva canción de Ana Naranja que fusiona jazz, bolero y bossa nova
Organizado por Narrativa Pública, un laboratorio permanente de creación literaria, y apoyado por el Instituto Municipal de Cultura y Turismo y la Alcaldía de Bucaramanga, el evento contará con la conducción de Andrea Patricia Jaimes, quien guiará un diálogo entre cinco invitadas que llegan con la voz llena de experiencia, memoria y poesía. Estarán presentes Diana Sotelo, directora de la Casa Cultural “Ya Me Amañé” y reconocida gestora cultural; Amparo Herrera, autora, ilustradora y tallerista literaria; Maye Díaz (Mayerly Díaz Castellanos), feminista y una de las voces del potente poemario erótico Habitar el Placer; Tania Meneses, socióloga, docente y poeta; y Angélica Castellanos, escritora e ilustradora infantil.
“Ellas Conversan” no es solo un conversatorio, es una celebración de las voces que históricamente han sido acalladas, una apuesta por el reconocimiento de los múltiples roles que desempeñan las mujeres y una invitación abierta a seguir transformando narrativas desde la palabra, el arte y la resistencia. La cita es en la Casa Galán (Calle 36 #24-74, Bucaramanga). La entrada es libre, pero el espacio, seguramente, se llenará de memorias compartidas, reflexiones potentes y ganas de seguir conversando.















