Desde su pasión por el cacao hasta su encuentro con la reina Letizia en Madrid, el santandereano Marlon Ferreira Mantilla ha consolidado su lugar como un destacado microempresario colombiano. Con su empresa Maluwa, este joven emprendedor de 30 años no solo crea chocolates premiados, sino que también promueve la tradición, la innovación y el impacto social en el sector chocolatero.

Marlon Ferreira Mantilla es un santandereano que ha consolidado su nombre como uno de los microempresarios más destacados del país gracias a Maluwa, una empresa que nació de su más grande pasión: el cacao. Este arduo esfuerzo lo llevó a conocer a Letizia, la reina consorte de España, durante un evento especial que tuvo lugar en Madrid, el pasado 16 de enero.
Ferreira se convirtió en uno de los tres emprendedores de la industria chocolatera en América seleccionados para el programa ‘Semillas para un futuro sostenible’, organizado por la Fundación Microfinanzas BBVA, que está bajo la presidencia de Letizia. Junto a él, fueron reconocidos Constantino Blandford, cacaotero de Panamá, y Ana Rodríguez, cacaotera y artesana de República Dominicana.
El santandereano de 30 años nació en Los Santos, pero dejó este municipio para radicarse en San Gil debido a circunstancias familiares. Fue a sus 15 años que con pujanza en su nuevo colegio decidió emprender. Y los chocolates fueron el producto flechado para su nuevo pequeño negocio. Con el tiempo decidió seguir dedicándose a la chocolatería y se formó en el Centro Atención al Sector Agropecuario, CASA, que le permitió titularse como Tecnólogo de Transformación de Cacao y Productos de Chocolatería Industrial. Desde ese momento se fortaleció el camino que lo llevó a producir su primera venta de chocolates con Maluwa, que es “flor de cacao, sin las flores las plantas no dan frutos y sin los productores y el campo la sociedad tampoco se mantiene”, expresa Marlon.
“La experiencia fue sumamente enriquecedora. Viajar siempre ayuda a ver el mundo desde una perspectiva diferente, y en este camino que estamos emprendiendo, asesorarnos de otras empresas y productores. Estas vivencias nos aportan mucho. Nos permiten reconocer en qué etapa del proceso nos encontramos y hacia dónde podemos dirigirnos”, señala el empresario.
Sin duda, para Marlon esta experiencia no solo será valiosa para quienes integran su empresa, sino también para los productores y para los jóvenes de su fundación Pinta tus sueños con chocolate. “Más que aprender, se trató de compartir conocimientos y vivencias con Jordi Roca, uno de los mejores pasteleros del mundo, con quien tuvimos la oportunidad de conversar sobre diferentes posibilidades de colaboración en el futuro”, añadió.
Después de las fotos oficiales, Marlon Ferreira explicó que se creó un espacio con algunas mesitas donde se exhibieron los productos de los tres emprendedores: el de República Dominicana, el de Constantino de Panamá y el suyo. “Era un evento oficial, por lo que solo teníamos muestras disponibles”, comentó Marlon. Sin embargo, los asistentes comenzaron a expresar que no solo querían las muestras, sino que también querían comprar las barras. “A pesar de ser un evento oficial, terminamos vendiendo casi 50 barras de chocolate”, señaló. Marlon destacó lo emocionante que fue ver la reacción de la gente, quienes además de felicitarlos, se fueron muy contentos con el producto.
El chocolate se puede disfrutar de manera diferente
Antes de este logro, el joven emprendió diferentes viajes por el país para llegar a los productores de cacao de las regiones de Colombia. En uno de sus viajes visitó Tumaco. Marlon Ferreira descubrió una receta tradicional que lo cautivó por su sencillez y sabor único. “La preparación consiste en mezclar partes iguales de crema de leche, leche condensada y leche entera, a la que se agregan las semillas frescas de cacao extraídas directamente de la mazorca”, explicó. Según Ferreira, esta mezcla se refrigera hasta alcanzar una textura parecida a la del helado y se sirve en la misma cáscara del cacao, lo que añade un toque auténtico. “Para darle un extra, se le añade chocolate oscuro y nibs de cacao, lo que aporta crocancia y realza los sabores. Es un postre delicioso y lleno de tradición”, dijo.
Chocolate en platos salados, ¿cómo lograr un buen equilibrio?
En cuanto a la mezcla de chocolate con ingredientes salados, Ferreira destaca la importancia de lograr un balance adecuado entre los sabores. “El chocolate no debe opacar los sabores de los otros ingredientes, sino complementarlos, y de igual manera, los ingredientes no deben eclipsar el sabor del chocolate”, explica. Ferreira menciona ejemplos como el mole y la combinación de chicharrón con chocolate, una mezcla curiosa que no solo cubre el chicharrón con chocolate, sino que también incorpora pequeños toques que permiten una integración perfecta de los sabores. “También hemos experimentado con a chiras y chocolate, y estamos próximos a lanzar un producto que combina chicas con chocolate, que también tienen un toque salado”, agregó.
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Beneficios del consumo de chocolate
El chocolate oscuro, especialmente aquel con un contenido de cacao superior al 70-80%, es reconocido por sus beneficios para la salud. Ferreira recomienda que sea consumido mayormente este tipo de chocolates y los que no contengan exceso de azúcares, edulcorantes artificiales ni aceite de palma o sus fracciones.

El conocido como ‘chocolate amargo’ es rico en antioxidantes y flavonoides que pueden ayudar a controlar el colesterol y mejorar la salud cardiovascular. Estos compuestos bioactivos pueden aumentar el colesterol HDL (“bueno”) y reducir el LDL (“malo”), además de prevenir la formación de placas en las arterias, reduciendo así el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Además, el chocolate oscuro contiene minerales esenciales como hierro, magnesio y zinc, que favorecen la inmunidad, la salud de huesos y dientes, y la calidad del sueño. Sin embargo, es importante consumirlo con moderación y como parte de una dieta equilibrada para evitar efectos secundarios. El chocolate contiene calorías y, en algunos casos, cafeína, por lo que es recomendable disfrutarlo en cantidades adecuadas.
Una barra de chocolate, entre las mejores de Colombia
Además de los chocolates clásicos y las variedades con inclusiones, desde Maluwa se han enfocado en desarrollar productos a partir de las características únicas de los granos de cacao. Allí se trabaja con granos provenientes de regiones como Antioquia, Norte de Santander, Chocó, Meta y, por supuesto, Santander. “Hemos identificado, gracias al esfuerzo conjunto con los productores, que estos granos poseen sabores diferenciados. Nuestro enfoque es crear chocolates que resalten esos perfiles únicos”, indicó el empresario.
Un ejemplo de esto es la barra de chocolate de origen Santander con crocante de arepa de maíz pelado, a la que llaman Matilde, en honor a su ‘nona’, como llamamos a las abuelas en Santander. “Este homenaje no solo está dedicado a ella, quien ya no nos acompaña, sino también a todas las madres, mujeres campesinas y productoras, sin cuya labor no sería posible preservar y valorar el campo tal como lo conocemos”, agregó.
Hasta ahora, Marlon, con Maluwa, han obtenido 12 premios, uno de ellos otorgado a esta barra de chocolate, reconocida como una de las mejores de Colombia. Este reconocimiento les impulsa a seguir trabajando en innovaciones que celebren las raíces y el trabajo de quienes hacen ese trabajo posible.
















