La exposición Memorias que habitan llega al Museo de Bellas Artes de Bucaramanga con cuatro proyectos de grado de estudiantes de Artes Plásticas de la UIS.
Publicado por: Redacción Vanguardia
El Museo de Bellas Artes Casa de la Cultura Custodio García Rovira abre sus puertas este viernes 19 de junio para recibir Memorias que habitan, una exposición que reúne los proyectos de grado de cuatro estudiantes del programa de Artes Plásticas del IPRED de la Universidad Industrial de Santander (UIS).
La muestra, que contará con entrada gratuita, presenta las propuestas artísticas de María Alejandra Cortés Eugenio, Leidy Johana Ayala Vargas, Daniela Mantilla Calderón y Cristian Felipe Sepúlveda Castañeda.
La inauguración se realizará a las 6:30 p.m. en las instalaciones del museo, ubicadas en la calle 37 #12-46, y estará acompañada por un concierto de tamboras y una presentación de danza folclórica. Lea también: Toy Story vuelve con una reflexión que inquieta a los padres: ¿están las pantallas reemplazando los juguetes?
Más que una exposición colectiva, Memorias que habitan propone una reflexión sobre la memoria como un territorio vivo, en permanente construcción. A través de diferentes lenguajes visuales, los artistas exploran cómo los recuerdos personales, los espacios cotidianos, los vínculos afectivos y la relación con el entorno moldean la identidad individual y colectiva.
Entre las obras destacadas se encuentra Islas perdidas del recuerdo, una propuesta que rescata memorias de la infancia asociadas a lugares emblemáticos de la ciudad que han desaparecido o se han transformado con el paso del tiempo. La obra invita a pensar la ciudad como un archivo emocional que conserva fragmentos de la historia de sus habitantes.
Por su parte, El tatuaje, archivo de la memoria aborda la piel como un soporte vivo donde se inscriben experiencias, emociones y relatos personales. La propuesta explora el tatuaje como una forma de preservar recuerdos y convertirlos en narrativas visuales que desafían el olvido.
La exposición también incluye la serie Crecer-Creer-Crear, una reflexión sobre los recuerdos sensoriales y los aprendizajes que construyen la identidad a lo largo de la vida. Desde esta mirada, la memoria aparece como un proceso creativo que transforma las experiencias en conocimiento compartido.
Finalmente, Donde el ave habita amplía la reflexión hacia la relación entre territorio, biodiversidad y memoria cultural. La obra invita a reconocer que la construcción de identidad no solo ocurre desde la experiencia humana, sino también desde el vínculo con los paisajes y las formas de vida que habitan el entorno.
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Según los organizadores, la exposición es una invitación a reencontrarse con la infancia, la cultura y la naturaleza, entendiendo la memoria como un elemento fundamental para comprender el presente y proyectar el futuro.
Con esta muestra, el Museo de Bellas Artes continúa fortaleciendo los espacios de circulación para artistas emergentes y promoviendo el arte como una herramienta de reflexión sobre las experiencias que nos conectan como sociedad.
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