Cada año se presentan en el mundo de 3 a 5 millones de casos graves por influenza, y cerca de 500.000 mueren por las complicaciones que genera la enfermedad.

Publicado por: COLPRENSA
Muchos piensan que el virus de la influenza Ah1n1 es cosa del pasado. Pues no, este año está circulando acompañado de otros virus que pueden afectar a personas de todas las edades. La clave está en la vacunación y en distinguir sus síntomas que son diferentes a los de un simple resfriado.
Cuando llegan las lluvias es común que aparezcan los virus y con ellos las gripas comunes que generan malestar general y mucosidad. Sin embargo, es importante que las personas acudan al médico cuando estos síntomas vienen acompañados de fiebre por encima de 39°, vómito, diarrea, dolor de cabeza y tos seca, que son los primero signos de alarma.
El pediatra Dimas Rosa explica que cuando el paciente es infectado por el virus de la influenza se denota debilitado porque los síntomas son intensos. Además, es común que presenten dificultad respiratoria que de no ser tratada a tiempo, puede ocasionar la muerte del paciente.
De hecho, según cifras de la Organización Mundial para la Salud (OMS), cada año se presentan en el mundo de 3 a 5 millones de casos graves por influenza, y cerca de 500.000 mueren por las complicaciones que genera la enfermedad.
El gran peligro de la influenza es que los virus que la componen se adhieren al epitelio respiratorio y se multiplica dentro de las células. Por eso, el paciente queda expuesto a que más bacterias puedan ocasionar daños internos.
Otro tema que complica la situación es que el virus se trasmite fácilmente a través de las microgotas respiratorias que expulsan las personas infectadas, especialmente cuando estornudan. Además el virus puede permanecer varias horas por fuera del cuerpo antes de morir, lo que incrementa las posibilidades de infección.
Vacunación anual
Como el virus de la influenza muta cada año, los expertos recomiendan la vacunación anual. En Colombia es indicado hacerlo entre febrero y marzo cuando llega la vacuna al país con las cepas que la OMS pronostica que circularán durante ese año.
Sin embargo, el pediatra explica que ahora frente a la temporada invernal que se avecina las personas que no se hayan aplicado la vacuna lo pueden hacer para estar mejor protegidos.
Según Dimas cuando la persona se vacuna de todos modos queda expuesto a padecer de otros virus, pero disminuye las probabilidades de que contraiga las cepas más comunes. Por eso, la recomendación es acudir a la EPS donde se encuentre afiliado para que le apliquen la vacuna.
No es indicado aplicarla cuando la persona presenta un cuadro agudo a causa del virus, pero sí lo puede hacer un par de semanas después. De igual forma, la vacuna tampoco se puede aplicar en los menores de 6 meses ni en las personas que han generado alergias previas a este tipo de productos.
Aunque lo más recomendable para el pediatra es que toda la familia se vacune cada año contra el virus de la influenza, hay grupos para los cuales es indispensable. Por ejemplo, los niños, los adultos mayores de 65 años, las mujeres embarazadas, el personal médico de hospitales y clínicas, así como las personas con enfermedades que comprometen su sistema inmune.
La ventaja de la vacunación contra la influenza es evidente porque previenen anualmente más de 3 millones de muertes. Es entre un 70 y 90 por ciento efectiva para adultos sanos y reduce en un 25 por ciento la frecuencia de infecciones respiratorias en este grupo poblacional.
De igual forma, la vacunación da como resultado una reducción del 27 por ciento el riesgo de hospitalización y un 48 por cierto la probabilidad de muerte de adultos mayores, que tras un episodio de influenza nunca volverán a ser los mismos.














