Según la Organización Mundial de la Salud, la obesidad y el sobrepeso siguen siendo uno de los principales temas de salud pública, con más de 2.500 millones de adultos en sobrepeso, de los cuales más de 900 millones tienen obesidad.

Publicado por: Redacción Salud
La obesidad no es solo una cuestión de apariencia, sino una enfermedad crónica y multifactorial que impacta la calidad de vida y aumenta el riesgo de desarrollar patologías graves como la diabetes tipo 2, la hipertensión, las enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad y el sobrepeso siguen siendo uno de los principales problemas de salud pública, ya que más de 2.500 millones de adultos tienen sobrepeso, de los cuales más de 900 millones padecen obesidad. Lea también: Cómo atender cortaduras y prevenir infecciones
En 2022, el 16 % de los adultos en el mundo eran obesos y el 43 % tenían sobrepeso, según la OMS. En América Latina, la obesidad infantil se ha convertido en un problema creciente que compromete la salud futura de millones de niños. De acuerdo con el informe de UNICEF El sobrepeso en la niñez, el 30 % de los niños y adolescentes en la región tienen sobrepeso, mientras que, en menores de cinco años, la cifra alcanza el 7,5 %, casi un 2 % más que el promedio mundial. Este aumento está estrechamente ligado a la mala alimentación, el sedentarismo y la falta de acceso a opciones saludables.
Si no se implementan medidas urgentes, las tasas de obesidad infantil seguirán en ascenso, incrementando el riesgo de enfermedades crónicas en la adultez. Es fundamental adoptar un enfoque integral que involucre a las familias, los sistemas educativos y los gobiernos para promover hábitos saludables, regular el acceso a alimentos ultraprocesados y fortalecer la educación nutricional desde la infancia.
“La obesidad no es una cuestión de fuerza de voluntad ni un problema meramente estético. Es una enfermedad crónica y multifactorial que requiere un tratamiento integral con especialistas en endocrinología, nutrición, psicología, psiquiatría y medicina del deporte, entre otras disciplinas. Cabe destacar que las enfermedades crónicas no transmisibles ocasionadas por la obesidad son responsables del 73 % de la mortalidad en el mundo y del 75 % en Colombia, un desafío para los países, pues el 80 % de estas son prevenibles”, afirmó la Dra. Katherine Restrepo, presidenta de la Asociación Colombiana de Endocrinología, Diabetes y Metabolismo.

Más allá del peso: el impacto emocional de la obesidad
La obesidad no solo afecta el cuerpo, sino también la salud mental y emocional de quienes la padecen. El estigma y la discriminación asociados a esta enfermedad pueden generar sentimientos de culpa, vergüenza y aislamiento social, aumentando el riesgo de desarrollar ansiedad, depresión y baja autoestima. Estas dificultades emocionales no solo deterioran la calidad de vida, sino que también interfieren con la adherencia a los tratamientos, perpetuando un ciclo en el que la persona enfrenta barreras tanto médicas como psicológicas para abordar su condición. Lea también: El polvo: un riesgo invisible que afecta la salud
Para romper este círculo, es esencial promover un enfoque integral que combine educación, acceso a tratamientos adecuados y políticas públicas que reduzcan la estigmatización y fomenten hábitos saludables desde la infancia.
“Nuestro mayor reto como médicos es reducir la tasa de mortalidad en personas jóvenes. En los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se nos plantea la meta de disminuir este indicador en un 30 %. Sin embargo, para lograrlo, se requiere un compromiso en aspectos clave como el acceso alimentario y a los servicios de salud, con el fin de reducir el número de personas con obesidad y, por lo tanto, prevenir enfermedades crónicas no transmisibles como la diabetes tipo 2, la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares. Además, el auge de medicamentos para perder peso de manera milagrosa sin supervisión médica está generando falsas expectativas y poniendo en riesgo la salud de muchas personas. Es fundamental priorizar tratamientos basados en evidencia y garantizar el acceso a un manejo adecuado y sostenido de la obesidad”, agregó la Dra. Restrepo.
La Asociación Colombiana de Endocrinología, Diabetes y Metabolismo hace un llamado urgente a garantizar que el diagnóstico de la obesidad no pase desapercibido y que los pacientes reciban un tratamiento adecuado. Esto implica no solo cambios en el estilo de vida, sino también el acompañamiento de un equipo médico capacitado para atender todas las necesidades de quienes viven con esta condición.
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En Colombia, los medicamentos aprobados para el manejo de la obesidad siguen siendo costosos y de difícil acceso para muchas personas, lo que limita significativamente las opciones de tratamiento. Es prioritario desarrollar estrategias que permitan una atención equitativa, basada en evidencia científica y respaldada por políticas de salud pública que garanticen mejores oportunidades para el tratamiento oportuno de la enfermedad.
El Congreso de Endocrinología 2025, Endocongress, que se celebrará del 3 al 6 de abril en Medellín, será un espacio clave para avanzar en la comprensión y el abordaje de la obesidad. Expertos nacionales e internacionales se reunirán para analizar las últimas investigaciones, compartir estrategias de prevención y discutir las mejores prácticas para el tratamiento y manejo integral de esta y otras enfermedades endocrinas. Este encuentro representa una oportunidad fundamental para fortalecer el conocimiento médico y las políticas de salud pública en Colombia y la región.















