Enterrada en el año 2000 bajo la fuente de la Puerta del Sol, una cápsula sellada guarda los secretos de la ciudad del siglo pasado. El reloj corre: en 2050, Bucaramanga tendrá una cita con su propio pasado.

Publicado por: Redacción Tendencias
Hay un artefacto especial enterrado bajo los pies de quienes caminan por la Puerta del Sol de Bucaramanga. No es un tesoro como lo conocemos tradicionalmente, pero para muchos bumangueses sí podría serlo: una cápsula de aluminio, sellada herméticamente, que lleva más de dos décadas bajo tierra con los recuerdos de una ciudad que ya no existe como era percibida en aquel entonces.
Fue la noche del 21 de diciembre del año 2000 cuando el entonces alcalde Luis Fernando Cote Peña y un grupo de ciudadanos enterraron oficialmente lo que llamaron la Urna Milenaria. Eran las 8:01 de la noche, en Bucaramanga se celebraran sus 378 años, y esa escena se convirtió, sin duda, en una de las historias más particulares que se han registrado en la Ciudad Bonita.
Hoy los ciudadanos siguen recordando este hito local. En plataformas como TikTok, las personas han publicado videos en los que re hace un recuento de lo sucedido esa noche y del artefacto que conserva diferentes objetos cotidianos de la época. Lea también: Así era el antiguo Sanandresito de Bucaramanga en los años 70
Casetes y CD con la música que sonaba en las emisoras de entonces, ejemplares de VANGUARDIA con crónicas de los barrios y retratos de los personajes que marcaron la ciudad, una botella de Kola Hipinto, un billete de cincuenta mil pesos y, quizás el detalle más entrañable: una taza con café. Ese tinto, según el acuerdo simbólico de quienes la sellaron, deberá servirse el día que la cápsula vuelva a abrirse.
@esto_es_bucaramanga sabías que en la puerta del sol en Bucaramanga hay algo enterrado hace más de 25 años #bucaramangacolombia🇨🇴 #bucaramanga #bucaramangabonita #bucaramangasantander #bucaramangaviral
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Los 24 compartimentos de ese dispositivo fueron diseñados para preservar el retrato fiel de la Bucaramanga de finales del siglo XX: su educación, sus finanzas, su cultura y los sueños que los ciudadanos proyectaban para los cincuenta años siguientes.
De acuerdo con los registros periodísticos de VANGUARDIA, Cote Peña recuerda, años después, que lo que más lo marcó de aquella velada no fue el acto en sí, sino los mensajes que los ciudadanos grabaron para el futuro.
Según contó, ninguna de las personas que dejó un mensaje frente a la cámara logró terminar de hablar sin que se le quebrara la voz. El propio exalcalde grabó el suyo con sus hijos presentes, convencido de que ese gesto era también una forma de transmitirles la responsabilidad que cada generación tiene con la siguiente.

¿Cuánto falta para abrirla?
Faltan casi 24 años para que sea desenterrada. La cápsula del tiempo está programada para ser abierta en el año 2050.
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Quienes la sellaron pensaron en todo. Para proteger su contenido del paso del tiempo, fue diseñada con un cierre hermético que bloquea la humedad y con una estructura capaz de resistir sismos de alta intensidad.
Además, se encuentra en un punto específico bajo la fuente de la Puerta del Sol, donde se dice, no sufrirá ningún riesgo ni daño.
La generación que deberá desenterrarla ya existe. Son los bumangueses jóvenes de hoy que en 2050 tendrán entre treinta y cuarenta años, y serán ellos quienes, según la visión original del proyecto, deberán hacer el ejercicio que Cote Peña imaginó desde el principio: comparar la ciudad que recibieron con la que soñaron quienes los precedieron, y preguntarse qué tanto avanzaron y qué tanto dejaron pendiente.
Una taza de café lleva 25 años esperando ser bebida. El tiempo, por su parte, sigue corriendo.















