Entre carreras, inscripciones y tiempos, dos hermanos encontraron un problema que muchos daban por normal. Lo que vino después fue la creación de una herramienta que hoy transforma la organización de eventos deportivos en la región.

Llegaron siendo niños a Santander y, sin imaginarlo, años después desarrollarían una herramienta que está cambiando la forma en que se gestionan los eventos deportivos. Cristian David Muñoz Camayo y Diego Alejandro Muñoz Camayo crecieron con intereses distintos, pero complementarios: uno encontró en el diseño y la tecnología su lenguaje; el otro, en el deporte, su manera de entender el mundo.
Ese contraste, lejos de separarlos, se convirtió en su mayor fortaleza. Cristian desarrolló desde temprano una visión creativa enfocada en lo digital, mientras que Diego se formó como deportista y más adelante incursionó en el desarrollo tecnológico, sin perder su conexión con las competencias. Fue precisamente en ese entorno entre carreras, tiempos e inscripciones donde identificaron una falla que muchos habían normalizado.
Las inscripciones eran lentas, desorganizadas y, en muchos casos, dependían de procesos manuales que generaban errores y retrasos. “Aquí hay un problema que tenemos que resolver”, se dijeron.
La idea no surgió en una oficina, sino desde la experiencia directa. Esa cercanía les permitió entender tanto las necesidades de los participantes como las dificultades de los organizadores. Así nació Grupify Cocora.

De una necesidad real a una solución integral
El primer desarrollo fue una versión básica centrada en el registro de participantes para un solo evento. Sin embargo, el contacto constante con la realidad del sector impulsó su evolución. Hoy, la plataforma funciona como un sistema integral que centraliza la gestión: inscripciones, pagos, resultados, comunicación y análisis en un mismo entorno.
“Es básicamente un sistema operativo para eventos deportivos. Le simplifica todo al organizador”, explican.
El enfoque ha sido claro desde el inicio: crear tecnología útil, pensada desde la experiencia. Mientras Cristian aporta una visión centrada en el diseño y la usabilidad, Diego integra el conocimiento técnico con su experiencia como deportista. El resultado es una herramienta que optimiza procesos y mejora la experiencia de quienes hacen parte de cada competencia.
Además de automatizar tareas, el sistema incorpora analítica en tiempo real, canales de comunicación directa y herramientas que reducen la carga operativa. “Podemos ahorrar entre 10 y 20 horas de trabajo y disminuir errores en procesos clave”, señalan.
Impacto en el terreno
Su implementación ya se ha visto en eventos como la Media Maratón de la Ciudad Bonita, MS la Carrera de Todos y el Picacho Challenge, donde procesos que antes tomaban horas hoy se resuelven en minutos. La entrega de kits, por ejemplo, puede completarse en menos de un minuto.
Más allá de la velocidad, el cambio está en la experiencia: menos errores, mayor autonomía para los usuarios y decisiones basadas en datos. “Queremos que todo fluya, que tanto el organizador como el participante disfruten el proceso”, afirman.
Hasta ahora, la plataforma ha gestionado cerca de 3.000 inscripciones, una cifra que valida su funcionamiento y crecimiento. La meta para este año es alcanzar los 10.000 participantes, consolidando su presencia en el sector.

Hoy, con una herramienta en constante evolución, los hermanos Muñoz Camayo proyectan su desarrollo hacia nuevos escenarios. Su objetivo es posicionar esta tecnología a nivel internacional y convertirse en un referente en la organización de eventos deportivos.
Desde Santander, siguen demostrando que las soluciones más relevantes nacen de entender el problema desde adentro y de trabajar en conjunto para resolverlo.


















