La Clínica de la Rodilla, liderada por el ortopedista Elio David Rueda Cadena, ofrece un completo catálogo de tratamientos biológicos para combatir la artrosis de rodilla y aliviar el dolor, mediante técnicas científicas a la vanguardia con el potencial de retrasar o evitar el paso por el quirófano.

Publicado por: Alejandra Acela
El dolor de rodilla ya no es sinónimo inminente de quirófanos o corticoides que, a cierta extensión, pueden ser más perjudiciales que beneficiosos. El Dr. Elio Rueda, fundador de la Clínica de la Rodilla y pionero de la medicina regenerativa en Colombia, lidera el uso de tratamientos biológicos para atender la artrosis; entre ellos, destaca el innovador Plasma Rico en Plaquetas (PRP) intraóseo subcondral, una técnica de ultra-precisión médica que ataca el desgaste articular en su origen, haciendo uso de recursos autólogos –es decir, extraídos del propio paciente.
“¿Por qué intraóseo? Porque generalmente cuando hay una artrosis, toda la parte ósea debajo del cartílago, que se llama hueso subcondral, es la que más se afecta; al afectarse este hueso, también se afecta el cartílago, así que lo que hacemos con el plasma intraóseo es regenerar todo ese tejido para que el cartílago tenga una longevidad o una mejoría, y nos ayuda también a mejorar el dolor”, explica el Dr. Elio.

Este tipo de tratamiento representa un cambio de paradigma frente a las infiltraciones tradicionales de corticoides, que solo alivian el dolor provisionalmente y causan serios efectos colaterales, como subir el azúcar en pacientes con diabetes o dañar el cartílago. Al emplear componentes autólogos, estos procedimientos evitan el riesgo de rechazo e infección, ofreciendo una alternativa natural y segura.
Alta precisión, sin cicatrices ni hospitalización
El PRP intraóseo subcondral es ambulatorio y mínimamente invasivo, realizándose con una aguja especial que atraviesa el hueso, sin dejar cicatrices. Para evitar cualquier molestia a causa de la punción ósea, el tratamiento se realiza bajo sedación guiada por un anestesiólogo. Además, todo el proceso suele controlarse con ecografía o rayos X, de manera que se consiga inyectar el plasma con exactitud milimétrica en la lesión ósea.

La obtención del plasma es, según explica el Dr. Elio, un procedimiento sencillo que parte de la extracción de sangre del propio paciente, la cual es sometida a un proceso de centrifugación que, finalmente, separará los componentes de la sangre para aislar la fracción rica en plaquetas que se usará en el tratamiento.

Tras su aplicación, que generalmente requiere de una sola sesión, la terapia física post-tratamiento resulta fundamental. De acuerdo con el ortopedista, el paciente debe fortalecer la musculatura de su pierna para que actúe “como si tuviera unas vigas que lo están ayudando” a dar soporte a la articulación; este soporte muscular absorbe el impacto de las cargas corporales, logrando que la rodilla sufra menos desgaste en la cotidianidad.
El portafolio de la Clínica de la Rodilla también abarca los siguientes tratamientos: el Plasma Rico en Plaquetas convencional; la mezcla de PRP con ácido hialurónico de alta concentración, una dupla que desinflama y regenera a la vez, y terapias con células madre, tanto autólogas como alogénicas –es decir, provenientes de donante.
Ahora bien, el candidato ideal para estos tratamientos es aquel paciente cuya artrosis se encuentra en una ‘zona intermedia’, en la que no es tan leve ni tan severa. No existen límites de edad, pues beneficia desde jóvenes deportistas hasta a adultos nonagenarios; sin embargo, el Dr. Elio es claro al precisar que en casos severos donde hay desgaste completo del cartílago o desviaciones angulares graves, la única alternativa útil sería el reemplazo quirúrgico.
Son tratamientos con los que la gran mayoría de los pacientes presentan una mejoría del dolor, que es lo que buscamos: aliviar el dolor y alargar la vida de la rodilla
Así las cosas, la Clínica de la Rodilla presenta una alternativa ante quienes sufren en silenciosa resignación de su dolor. “No todo es cirugía”, enfatiza el Dr. Elio. Los tratamientos biológicos ofrecen una mejoría real y visible, y si bien la medicina no puede ofrecer garantías absolutas de éxito –como bien señala el médico–, consultar a tiempo abre un camino seguro para recuperar el bienestar físico y la movilidad.















