El robot mide un metro con 60 centímetros y es casi tan ancho como una puerta. Se llama Robot Guard y fue diseñado con el propósito de reemplazar las largas jornadas de los vigilantes.
Publicado por: REDACCIÓN SéPTIMO DíA
Es incansable. Así lo define Miguel Aya, un bumangués que acaba de graduarse como ingeniero mecatrónico de la Universidad Santo Tomás y ya dirige el departamento de investigación y desarrollo de una empresa colombiana con sucursales en Miami y México, reconocida por la venta de dispositivos electrónicos enfocados a la seguridad.Al frente de un equipo de trabajo de dos ingenieros mecatrónicos, dos técnicos y un ingeniero industrial, en seis meses Aya sacó adelante el diseño de este sistema que hace rondas de seguridad, controla alarmas de fuego, monitorea pasillos, oficinas, salones, y, entre otras cosas, ubica objetos fuera de lugar por medio de un computador que está en su interior, gracias a un software de análisis inteligente de imágenes.Sus habilidades son más. Este robot posee dos cámaras de video que trasmiten imágenes en tiempo real y un mecanismo que activa el uso de gas lacrimógeno como defensa en caso extremo.Una pasiónMiguel Aya empezó a estudiar Ingeniería Electrónica en la UIS, pero decidió pasarse a Ingeniería Mecatrónica en la Santo Tomás porque buscaba más espacio para practicar. 'Quería hacer robots y eso no lo pude hacer en la UIS, era más teórico y yo quería práctica. En la Santo Tomás cada proyecto me lo respaldaban económicamente y las materias eran muy prácticas, así que podía complementar mi estudio', afirma.Dice que su pasión por los robots y la electrónica empezó en el colegio. 'Desde siempre fui aficionado a las revistas de electrónica y me veía cualquier documental que saliera en avances de tecnología, vivía actualizado especialmente en robótica, en la fabricación de sistemas autónomos', afirma.Sus primeros proyectos los presentó en ferias de ciencia escolar. Recuerda la maqueta de una casa automatizada que tenía un sistema que controlaba las luces y unos vibradores que simulaban el viento de los árboles. Era una casa de campo. Para Aya, la mecatrónica resultó ideal para ingresar al mundo de la robótica. Estando ya en la universidad, participó en tres competencias de robótica a nivel nacional, en dos de las cuales quedó primero y en otra de cuarto.Ganó con seguidores de línea, que son robots diseñados para seguir una línea por medio de censores. La competencia consiste en seguir una ruta en el menor tiempo posible y sin salirse. En cada concurso compitió con cerca de 40 participantes de todo el país. Un salto rápidoMiguel Aya se graduó en diciembre de 2007 y consiguió trabajo en el mismo mes.'Algunos sabían de mi fuerte en la robótica y así fue como conocí a quienes que me enlazaron con la empresa A1A Visa', cuenta.El proyecto de Robot Guard nace del enfoque que tiene Eduardo Cuervo, presidente de la empresa, de prestar seguridad y buscar soluciones en ese campo. 'Este robot es precisamente un dispositivo electrónico que se puede manejar manual y automáticamente por empresas industriales grandes que requieran fortificar la seguridad en cuanto a vigilancia', explica Aya. La empresa ya había desarrollado un robot para publicidad pero Cuervo quería un diseño que revolucionara la seguridad empresarial. Y la propuesta se la hizo al joven ingeniero.El robot está en desarrollo. Ya se ha mostrado en varias ferias porque las empresas están muy interesadas en saber la aplicación del proyecto. 'Empezamos en enero de 2008 con el diseño y la construcción del dispositivo y vamos en un 60% de su desarrollo. Ya todas sus características están implementadas', explica. Este robot guardián tiene censores de humedad, de temperatura, de inundación, de gas inflamable, discriminador de audio para cuando un vidrio se rompe, luz infrarroja para visión de las cámaras en la oscuridad y luz artificial blanca para iluminar en la noche, en caso de un apagón. Miguel Aya acaba de llegar de Panamá, de participar en una conferencia que organizó el Ejército de los Estados Unidos, para saber qué proyectos en seguridad se están desarrollando en América Latina. Ya la firma más grande de seguridad de Brasil, pidió 500 Robot Guard y la embajada de Estados Unidos acaba de pedir dos. El robot se puede controlar desde cualquier lugar del mundo. La empresa tiene que implementar el software de control y se puede comunicar con el dispositivo desde un portátil, un celular o una palm.Según Aya, en Latinoamérica hay muchos proyectos de este tipo pero para otras aplicaciones: antiminas, submarinas y aéreas. 'El Ejército de Colombia está utilizando unos vehículos autónomos aéreos para tomar fotografías', dice. Para su empresa, es claro que el personal de vigilancia corriente tiene muchas debilidades que el robot supera. Por eso, este guardián tiene una autonomía de 24 horas, baterías recargables y la trasmisión de datos es en tiempo real. Y todo con sello santandereano.LO QUE HACE* Movimientos pre-programados para hacer rondas; gira la cabeza para observar, reaccionar y/o controlar.* Análisis inteligente de video y reconocimiento de objetos y cualquier evento.* Voz digitalizada para alertar y grabación sincronizada de audio y video.* Sensores incorporados de humo, fuego, temperatura, gases, inundación y otros para activación y transmisión de pre-alarmas y alarmas.* Cámaras a color inalámbricas para ver y grabar lo que el robot ve y transmite.* Operación automática, pre-programada y/o controlada remotamente.














