El ministro de Minería y Petróleo, Rafael Ramírez, dijo ayer que los encuentros con los líderes cubanos Fidel y Raúl Castro no son “nada anormal”, y defendió, ante críticas de la oposición, que las autoridades venezolanas también trabajan en la isla.

Publicado por: EFE
El vicepresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, denunció ayer la existencia de un supuesto plan para “incendiar” el país y pidió a los dirigentes de la oposición que condenen la violencia y a las autoridades que actúen contra los responsables.
“No estamos improvisando nada, tenemos información” de un plan que ya el pasado fin de semana comenzó a ejecutarse en San Cristóbal, capital del estado Táchira, en la frontera con Colombia, lo cual “es intolerable”, remarcó.
“Tenemos información de que se pretenden más actos violentos que vamos a dar a conocer poco a poco. Nosotros le hacemos un llamado a la dirigencia opositora a que con responsabilidad condene de dónde viene la violencia y a los violentos”, exhortó Maduro.
Estos opositores buscan, insistió Maduro, “celebrar la muerte y a través de esa muerte incendiar al país”.
Además pidió durante una sesión del Consejo Federal de Gobierno, que reúne a los gobernadores elegidos en cada uno de los 23 estados del país y a la autoridad designada por el Ejecutivo en representación del Distrito Capital, que la Fiscalía actué contra el dirigente opositor Leopoldo López, a quien el gobernador de Táchira, José Vielma, identificó como “aupador” del supuesto plan.
Maduro rindió cuentas ayer ante el Parlamento del ejercicio anual del Gobierno, en reemplazo del presidente, Hugo Chávez, hospitalizado en Cuba.
Por su parte, el opositor Leopoldo López, del partido Voluntad Popular, acusó al Ejecutivo de gobernar desde Cuba bajo la influencia de los hermanos Castro, mientras el oficialismo defiende que los habituales viajes de la cúpula chavista a La Habana son para informar y recibir instrucciones del convaleciente presidente Chávez, quien ya “imparte órdenes”.
Incidente en Táchira
El gobernador del Táchira denunció unos incidentes protagonizados el pasado viernes por supuestos estudiantes “infiltrados por paramilitares”. Ese mismo día la alianza de oposición emitió un comunicado en el que expresó su “más profundo rechazo a las agresiones” a estudiantes.
El vicerrector de la Universidad de Los Andes (ULA), Omar Pérez, aseguró que “aproximadamente 11 estudiantes” fueron heridos por balas de perdigones disparadas por la Guardia Nacional (GNB, Policía militarizada) que ese día “violaron el espacio universitario”.
El gobernador de Táchira detalló ayer ante el vicepresidente Maduro y sus colegas que los infiltrados en la protesta estudiantil portaban armamento de grueso calibre, entre ellos “morteros tipo lanzacohetes” y que formaban parte de “un equipo coordinado” por dirigentes opositores regionales y algunos profesores de las dos universidades de la zona.














