El Día Mundial del Agua se celebra anualmente para concienciar sobre la importancia del agua dulce y abordar los desafíos relacionados con su gestión. Pero esta celebración también pone de relieve la disparidad global en la disponibilidad de preciado líquido.

El Día Mundial del Agua, observado cada 22 de marzo, ofrece una oportunidad invaluable para reflexionar sobre el recurso más vital para la vida en la Tierra. Esta fecha fue designada por las Naciones Unidas en 1993 con el objetivo de enfocar la atención en la importancia del agua dulce y abordar los desafíos relacionados con su gestión, conservación y uso sostenible.
Además: Con eclipses de Sol y Luna llega la primavera al hemisferio norte
Mientras algunos países disfrutan de una abundancia relativa de agua, otros enfrentan una crisis hídrica cada vez más grave. Países como Brasil, Rusia, Canadá e Indonesia están entre los que poseen una riqueza considerable de recursos hídricos, con abundantes ríos, lagos y acuíferos.
Estas naciones suelen tener acceso a agua potable para sus ciudadanos y para el riego agrícola, lo que contribuye a su desarrollo económico y social.

Sin embargo, en contraste, hay regiones donde la escasez de agua es una realidad diaria. Países como Yemen, Somalia, Sudán del Sur y otros en el norte de África y el Medio Oriente enfrentan una crisis hídrica severa, exacerbada por factores como el crecimiento poblacional, la mala gestión de recursos, los efectos del cambio climático y conflictos armados.
La falta de acceso al agua potable adecuada afecta la salud, la agricultura y la estabilidad política y social en estas áreas.
La crisis del agua es una preocupación global que requiere atención urgente. Se estima que para 2050, al menos una de cada cuatro personas vivirá en un país afectado por escasez crónica de agua.
La gestión sostenible de los recursos hídricos, la inversión en infraestructuras adecuadas, la promoción de prácticas agrícolas más eficientes en el uso del agua y la cooperación internacional son fundamentales para abordar esta crisis y garantizar un acceso equitativo al agua para todos.
Publicidad

Impacto del fenómeno de El Niño
Juan Sebastián Giraldo, líder de Syngenta Biológicos, subraya que según las proyecciones del Ideam, el fenómeno de El Niño se extendería en el país hasta finales de marzo y, entre abril y junio las condiciones climáticas registrarían un comportamiento neutral.
En este sentido, señala que cabe recordar que, de acuerdo con la Ungrd, durante el periodo de 1997-1998, la ocurrencia del fenómeno de El Niño representó cerca del 1 % del PIB de 1998 en daños y pérdidas (especialmente en la costa Caribe y Región Andina).
Tenga en cuenta: Preocupante Los humanos han alterado el sistema global de agua dulce y ponen en riesgo su función
En cuanto al periodo 2015-2016, -considerado también como uno de los más fuertes de la historia-, dejó pérdidas en los sectores productivos del orden de 3,1 billones de pesos, equivalentes al 0,6 % del PIB de ese año (2015), como consecuencia de la reducción en la oferta hídrica y el aumento del precio de la electricidad.
Además, Giraldo precisa 719 municipios de 28 departamentos tuvieron afectaciones y se presentaron 367 calamidades públicas declaradas por desabastecimiento hídrico, incendios forestales e impactos en el sector agropecuario.

Por consiguiente, los eventos asociados al fenómeno de El Niño afectan de forma particular la planeación y el desarrollo de actividades en el orden nacional, regional y local, además de impactar de forma directa o indirecta en cada uno de los sectores.
“El desabastecimiento hídrico no solo impacta la disponibilidad del caudal ecológico para el sostenimiento de la vida en los ecosistemas, sino también el caudal útil para el desarrollo de actividades humanas. En términos del sector agropecuario, se pueden generar pérdidas por incendios forestales y otros efectos sobre los cultivos listos para cosecha; además, sobre el rendimiento y crecimiento de los mismos, reduciendo la productividad en cerca del 5,5 % en los cultivos de carácter permanente y 4,4 % en aquellos de carácter transitorio”, explica el líder de Syngenta Biológicos.
Publicidad
Sin embargo, añade, este fenómeno también trae oportunidades positivas para identificar y escoger cultivos resistentes; conservar semillas y alimentos; mejorar los sistemas de riego y, ampliar la cobertura de seguros agropecuarios.

Por lo anterior y teniendo en cuenta que en gran parte del territorio nacional el fenómeno de El Niño se asocia con la reducción drástica de las lluvias, es prioritario tener en cuenta las siguientes recomendaciones con el propósito de reducir el impacto del déficit hídrico.
Hoy en día es importante la protección de los cultivos con productos bioestimulantes, pues ayudan a las plantas a modular las funciones de manera que se beneficie su nutrición, la tolerancia al stress ambiental (abiótico), la calidad y cantidad de los cultivos.
Lea aquí: Domo de calor: el peligroso fenómeno atmosférico que afecta el planeta
Publicidad
Es clave fomentar la producción sostenible, mediante una gestión adecuada del agua, tanto en condiciones de disponibilidad, como cuando hay escasez permanente o temporal, como ahora con el fenómeno de El Niño, subraya el experto.
Es importante destacar la importancia del uso eficiente del agua disponible, en las cuales con frecuencia se aplica riego en épocas secas. Es conveniente revisar el estado de la infraestructura de riego con el propósito de garantizar que la mayor cantidad de agua llegue eficientemente a las raíces de los cultivos.

Además, es prioritario mantener el suelo cubierto con materiales orgánicos y coberturas vivas: los residuos orgánicos reducen la pérdida de agua del suelo y también aumentan la capacidad de reserva de agua.
Cultivos bien nutridos que favorecen el adecuado manejo del agua al interior de la planta. Se recomienda revisar el estado nutricional del cultivo y verificar que los nutrientes se encuentren balanceados en la planta y reforzar su aplicación en caso de ser necesario, concluye Juan Sebastián Giraldo.
Publicidad
En este Día Mundial del Agua, es crucial recordar que el agua es un recurso finito y precioso que debemos proteger y gestionar de manera responsable para las generaciones presentes y futuras. La celebración de esta fecha nos brinda la oportunidad de unirnos en acciones concretas para preservar y compartir equitativamente este recurso vital para la vida en nuestro planeta.

Con resumen de Agencias


















