Cartas del lector
Miércoles 24 de abril de 2013 - 12:00 AM

Hacia el oriente eterno

Para mí Alfonso Gómez Gómez simple y llanamente cambió de destino, del inagotable auscultar cotidiano que algunos hemos podido apreciar como tal, se enrumbó hacía el oriente eterno.

Publicado por: Pedro Fidel Ocaziónez Rugeles

De niño me permitió solicitarle que me esclareciera necesidades del entender o simples curiosidades, siempre agradeceré el haberme respondido, permitiendo refrescarme en la cascada de su generoso saber.

Lo que más me gusta de él es que me apoyó en no esconder la ausencia de capacidades en el escabullimiento facilista del que solo un tercero inalcanzable sabe. Me hizo entender que eso era responsabilidad de uno para consigo mismo. Eso le encantó a mi papá, “mijo, el doctor Alfonso le ha enseñado qué es interpretarse y todo lo que se exige para llegar a ello”.

Esos eran los intereses por los que acudía a él y nunca fue tacaño en ayudarme para enfocarme y superar estados de confusión, como interlocutor siempre me respondía con preguntas para que escogiera soluciones alternativas, era respetuoso y exigente con el sapiens.

Nunca me negó tiempo, lo que realmente necesité de él. Cuando la salud se ocultó de mi ser me aferró los brazos con fortaleza, como convidándome a mantener la esperanza sin dejar de echar para adelante. Y siempre me convocó a mantenerme activo, llamándome para asistir a eventos especiales durante el proceso de mi recuperación. ¡Gracias, Maestro!

Publicado por: Pedro Fidel Ocaziónez Rugeles

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad