Tomar café tiene beneficios que no están relacionados con la cafeína sino por su contenido en polifenoles y fibra.
El café trae grandes beneficios, pero, la cafeína que está presente en las bebidas energizantes no y debiera ser regulada su venta o aún prohibida. Al inicio de mi ejercicio profesional teníamos la creencia que el café era malo para el corazón pues en algunas personas aceleraba su ritmo, hoy sabemos que hay evidencia de lo contrario. Dice Jazmín Fox-Skelly en la revista New Scientist que “en un estudio reciente dirigido por Kistler, cardiólogo del Baker Heart and Diabetes Institute en Melbourne, Australia, se dio seguimiento a más de 380 mil personas en el Reino Unido durante diez años, para ver si desarrollaban enfermedad cardiovascular. Las personas que bebían de dos a tres tazas de café al día tuvieron un riesgo menor de desarrollar enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca o arritmias, o de morir por cualquier motivo durante el período del estudio.”
Pero hay más. Tomar café tiene beneficios que no están relacionados con la cafeína sino por su contenido en polifenoles y fibra que al ser consumidos por la bacteria Lawsonibacter produce ácidos grasos de cadena corta que se sabe son antinflamatorios y potencian al sistema inmune. La bacteria mencionada está presente de forma casi exclusiva en lo bebedores de café. Decía que la cafeína es antidepresiva, mejora la atención y el desempeño cognitivo, pero la cafeína del café no es la misma de las bebidas llamadas energizantes, cuyo consumo puede resultar en graves problemas de salud como lo puso de presente un estudio realizado en el Reino Unido conocido como “El lado oscuro de las bebidas energizantes”.
La cafeína compite con los receptores cerebrales de la adenosina, responsable del cansancio y adormilamiento en la medida que se va acumulando durante el día. El problema es que hoy disponemos de cafeína sintética que puede añadirse a ciertas bebidas en una concentración indeseable, ofreciendo al consumidor dosis muy altas que van a estimular a las glándulas suprarrenales para que aumente la producción de las hormonas adrenalina y noradrenalina que incrementan la presión arterial, la frecuencia de los latidos del corazón, generan sudoración dilatación pupilar, excitación y ansiedad, pudiendo llegar hasta las convulsiones. Peor aún, estas bebidas generalmente contienen también estimulantes legales como guaraná, taurina y l-carnitina potenciando los efectos adversos.
Es cierto que un pequeño número de personas son muy sensibles a la cafeína, pero para ellos existe el café descafeinado que no produce los efectos indeseables conservando los benéficos en el cambio del microbioma intestinal. Claro, no se benefician del efecto antidepresivo, estimulante y al parecer protector ante el Parkinson. ¡Tomémonos un tinto!











