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Lunes 23 de septiembre de 2024 - 05:15 AM

Secopetrol

Es muy lamentable ver cómo una empresa como Ecopetrol se va desvaneciendo lentamente, a pesar de haber brindado apoyo a miles de familias y haber fomentado empresas alrededor de su infraestructura.

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Ecopetrol cambia de nombre. Ahora se llamará Secopetrol. Por supuesto, esta afirmación no es cierta, al menos por ahora. Sin embargo, estaría anticipando lo que podría sucederle a la empresa más importante para los colombianos. La crisis energética ya está golpeando: la escasez de combustible para aviones, anunciada por el gobierno hace un mes, el reciente pronunciamiento de Terpel, y la reducción de exploraciones de petróleo y gas, incluyendo los pilotos de fracking, han generado una oleada de incertidumbre. El panorama no es alentador, y pareciera que la única salida sería depender de Venezuela, una idea que resulta preocupante, sobre todo tras el apagón masivo que dejó a ese país sin energía el pasado 27 de agosto. La crisis es real.

Es muy lamentable ver cómo una empresa como Ecopetrol se va desvaneciendo lentamente, a pesar de haber brindado apoyo a miles de familias y haber fomentado empresas alrededor de su infraestructura. Estamos todos de acuerdo en que la transición energética es necesaria, pero no de manera abrupta, como se está intentando. La clave para una transición ordenada y justa radica en la complementariedad de fuentes de energía.

Esto quiere decir que no existe una única solución. No se trata de sustituir el petróleo por turismo; se trata de garantizar la soberanía energética, fundamental para asegurar nuestra seguridad alimentaria. Debemos ser claros: la gente tiende a pensar que cuando se habla de petróleo solo se está hablando de gasolina, pero están muy equivocados. El petróleo produce una gran cantidad de subproductos que hacen que nuestras vidas no se asemejen a las del siglo XVIII. La explotación de los recursos naturales no renovables nos permite tener acceso a agua, energía y alimentos. Por ejemplo, el gas es un recurso del cual dependen todos los colombianos para, simplemente, poder comer.

Ya vimos cómo Venezuela se apagó, supuestamente por un atentado terrorista de la oposición según el gobierno de Maduro. La verdad es que el apagón se produjo por una falla en el diseño de la red basada en la energía de Guri, de la que dependen 30 millones de usuarios. Está claro que sin una repotenciación del sistema, la energía se vuelve inestable. ¿Queremos que Colombia pierda su soberanía energética y dependa de un sistema tan ineficiente como el de Venezuela?

Colombianos, es momento de defender a Ecopetrol. La campaña de desprestigio contra las refinerías, la crisis de combustible en la industria aérea y las dudas sobre la capacidad de nuestra empresa más grande para abastecernos forman parte de una estrategia para debilitar al sector petrolero. Ecopetrol es clave para nuestro futuro energético, y no podemos permitir que nos lleven hacia el mismo abismo.

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