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Jueves 17 de abril de 2025 - 12:19 AM

La movilidad, un caos en el Área Metropolitana.

Hoy, el Área Metropolitana mantiene un crecimiento urbano rápido y desordenado, con el aumento desmedido del tráfico, que viene afectando la movilidad y la calidad del aire y la vida ciudadana.

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“Las ciudades contemporáneas en condición metropolitana, hoy más que nunca reclaman una ciudad más solidaria, más equitativa, sin contaminación, sin congestión, sin polución...” texto introductorio del Proyecto Piloto de Nueva Centralidad Urbana en el territorio metropolitano, realizado por la Universidad Santo Tomás para el área Metropolitana de Bucaramanga en el 2018, siendo Director del AMB el Arq. Samuel Jaimes Botia. Este documento reposa en los anaqueles de la institución sin que existiera el poder necesario de implementar esta importante herramienta para el desarrollo de ciudad metropolitana.

Hoy, el Área Metropolitana mantiene un crecimiento urbano rápido y desordenado, con el aumento desmedido del tráfico, que viene afectando la movilidad y la calidad del aire y la vida ciudadana. El desmantelamiento de Metrolínea, ha sumergido al Área Metropolitana en una de sus peores crisis de movilidad. Ante los hechos de corrupción que llevaron a la empresa a la liquidación, ha dejado a la ciudad en manos de la piratería como alternativa de movilidad para miles de usuarios.

Movilizamos S.A., uno de los dos operadores aseguró que, como empresa, se han agotado todas y cada una de las opciones posibles para reanudar la operación, y Metro cinco, el otro operador se encuentra agonizando. La suspensión de las rutas alimentadores, igualmente impacta el bolsillo de los usuarios al quedar en manos de la piratería.

Frente a ésta grave situación para la vida y la convivencia en la ciudad, las autoridades responsables de la situación, no le han dicho la verdad a la ciudadanía, frente a los causales del fracaso de Metrolínea, como operadora del sistema. Los pasivos de Metrolínea ascienden a más de seiscientos mil millones ($600.000 millones) , monto que hizo insostenible financieramente la entidad.

Así mismo, con la liquidación de Metrolínea, la ciudadanía no conoce el plan de contingencia que es fundamental para la transición y futuro del transporte público. Se desconoce la planificación de un nuevo sistema de transporte masivo, ni cuáles son las alternativas para ese nuevo modelo de transporte público, que debe responder a unas condiciones sociales, económicas y medioambientales, que garanticen un sistema eficiente y sostenible.

No conocemos las gestiones ante el gobierno nacional, ni de los gremios ni de los líderes políticos. Dónde están los alcaldes; dónde está la entidad metropolitana del transporte? Hemos perdido el horizonte y la capacidad de sentir en la piel, a este territorio y a sus gentes.

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