Sobre Petro desenvainando la espada de Bolívar y sus amenazas. Este acto es una vulgar copia de lo que realizó Chávez el 10/02/2010, filmación que circula en redes, en la que parece Chávez desenvainando la espada de Bolívar, con guantes negros y sin reloj de lujo como Petro.
El pasado primero de mayo, día internacional del trabajo, ocurrieron tres eventos que, como las noticias en desarrollo, continúan sonando y sobre las cuales vale la pena comentar, reflexionar y actuar: 1) La marcha de los trabajadores con la participación de los indígenas; 2) El acto simbólico de Petro con la espada de Bolivar y sus amenazas; y 3) Las 12 preguntas de la consulta popular.
Sobre la marcha. No podemos ignorar que esta se realizó en las principales ciudades y que, si bien hubo excepcionales actos vandálicos, podemos celebrar que se realizó en paz. En Bogotá marcharon entre 10 mil y 15 mil indígenas, traídos del Cauca en chivas, violando toda la normatividad de la seguridad vial y se hospedaron en la Universidad Nacional. Me pregunto: ¿cuánto costó transportarlos, organizarlos y darles de comer? ¿Quién los financia, quién los estará usando y con qué propósito? ¿Desocuparán la UNAL? A la fecha de escribir esta columna son un lío para la universidad y para Bogotá, dado que protestan de manera insólita contra el gobierno que los usa. ¿Y el desorden que generan lo tiene que resolver el alcalde y sufrir sus habitantes?
Sobre Petro desenvainando la espada de Bolivar y sus amenazas. Este acto es una vulgar copia de lo que realizó Chávez el 10/02/2010, filmación que circula en redes, en la que parece Chávez desenvainando la espada de Bolívar, con guantes negros y sin reloj de lujo como Petro. ¿Se trata de un llamado y advertencia de guerra? El discurso populista de Petro estuvo lleno de insultos y amenazas destilando odio, cosa normal en él, contra el Congreso si no le aprueban la consulta popular. En medio de los disparates Petro hizo un grave señalamiento (de asesino) contra el senador santandereano Miguel Angel Pinto, quien de manera valiente ha hecho respetar el libre pensamiento del Congreso y su función como segundo poder de nuestro ordenamiento estatal.

Sobre las 12 preguntas de la consulta popular. En primer lugar, conviene precisar que son preguntas aspiracionales (deseos o ambiciones) y a las que obviamente todo el mundo contestaría que sí. Si a uno le preguntan: ¿A usted le gustaría ganar 20 millones sin trabajar? La respuesta obvia es sí. En consecuencia, estamos ante una trampa y urge informar a todo el mundo que la consulta no es una reforma y que aprobarla, así fuera por una mayoría absoluta, no significa que se volverían ley. En resumen, Petro le está tendiendo una trampa al pueblo colombiano para promover votos para las próximas elecciones presidenciales (si permite hacerlas) y se requiere una estrategia nacional para desenmascararlo.
Ante lo que diga el Congreso sobre esta vergonzosa y descarada trampa…
QUEDAMOS EXPECTANTES.











