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Domingo 19 de octubre de 2025 - 01:00 AM

Por respeto a los electores

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Apreciado/a candidato/a, Celebro su intención de construir, desde su visión y liderazgo, el futuro de nuestro país. Quisiera hacer algunas reflexiones que pueden ser útiles para usted en este proceso:

Asegúrese de conocer los requisitos para participar en la elección. Sería demasiado vergonzoso, por ejemplo, inscribirse a una consulta para después retirarse y quedar inhabilitado para participar en las elecciones. Perder en las urnas hace parte del ejercicio; perder por autogol es una estupidez.

Recuerde no hacer campaña con candidatos de otros partidos distintos al suyo. Existe algo llamado “doble militancia” y corre el riesgo de que le anulen su elección. A veces la emoción por las alianzas puede nublar el juicio, pero no olvide que en política la memoria institucional es larga y las sanciones, inevitables.

Debe estar muy atento a los recursos que ingresan a su campaña. Existen unos topes que se deben respetar, y debe ser cuidadoso con la procedencia de los mismos. Muchas veces los recursos provienen de actividades ilícitas o son aportados por contratistas que esperan recibir contratos a cambio del apoyo económico. Y, si un hijo suyo se va a hacer cargo de los dineros de la campaña, asegúrese de que conozca estas recomendaciones (no importa si usted lo crio o no lo crio).

Recuerde que la coherencia también es un requisito. No puede hablar de austeridad mientras viaja en aviones privados, ni predicar transparencia mientras su equipo de campaña colecciona escándalos por contratos ficticios, asesorías innecesarias o grabaciones incómodas. Gobernar es servir, no enriquecerse; y aunque el discurso social da votos, los audios filtrados dan vergüenza.

A la hora de hacer sus propuestas, revise que coincidan con las funciones y competencias del cargo. No prometa cosas que no puede cumplir. Si aspira a un cargo en el ejecutivo, tenga presente lo que va a recibir y qué piensa hacer para entregarlo mejor de lo que lo recibió. Sería muy triste que, después de ser elegido, pasara cuatro años lamentándose de la mala gestión del gobierno anterior, como si la responsabilidad no fuera ya suya.

Por último, y no menos importante, revise que su perfil corresponda con los requerimientos del cargo al que aspira. Los entes territoriales necesitan gente que sepa administrar y ejecutar. El Congreso necesita gente que sepa legislar y hacer control. Si su fuerte es quejarse, enviar derechos de petición, hacer videos y exponer públicamente la mala gestión de los demás, lo suyo puede ser la veeduría… o la creación de contenido.

Haga este ejercicio antes de incluir su nombre en un tarjetón, por respeto a los electores.

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