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Sábado 08 de noviembre de 2025 - 06:04 PM

Pensar el 2026 con propósito

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A pocas semanas de cerrar el 2025, el calendario nos invita a detenernos, no solo para mirar lo que dejamos atrás, sino para pensar en lo que viene. Cada fin de año trae una oportunidad invaluable: reflexionar sobre los logros, los aprendizajes y los retos que nos esperan. Y hoy, más que nunca, Colombia necesita hacerlo con honestidad y propósito.

El 2026 no será un año más: será un año de decisiones trascendentales, de elecciones y caminos que definirán el rumbo del país. Pero antes de hablar de urnas y campañas, debemos asumir algo esencial: la importancia de planificar y actuar con coherencia. Nada se transforma de un día para otro, ni en la vida personal ni en la de una nación. Los grandes cambios requieren liderazgo, voluntad y acción.

Colombia enfrenta desafíos que no admiten más espera. La salud requiere una reforma que garantice el acceso equitativo y dignifique al talento humano. La educación debe transformarse para formar personas creativas, éticas y capaces de innovar. Y en el empleo, el reto es generar oportunidades reales que permitan construir proyectos de vida. Todo parte de recuperar lo esencial: la confianza en las instituciones y en el futuro del país.

En el caso de Santander y Bucaramanga, los retos son claros: movilidad eficiente, empleo formal, diversificación económica y seguridad. Pero, sobre todo, debemos recuperar la confianza ciudadana, impulsar el talento local y proyectarlo hacia el futuro.

Sabemos que alcanzar estos objetivos no es fácil, pero sí posible cuando hay planificación, visión y compromiso. Algunos proyectos se concretan en meses, otros toman años, pero todos requieren continuidad y propósito. El Hospital Internacional de Colombia y el Instituto Cardiovascular de la FCV son un ejemplo de ello: demuestran que pensar en grande, innovar, atraer talento y alcanzar estándares internacionales es posible cuando se trabaja con un propósito claro. Su impacto va más allá de la salud; también inspira una manera distinta de construir país, basada en la excelencia, los resultados y el bienestar de las personas.

Porque no basta con desear ser los mejores: hay que construirlo día a día, con acciones concretas y la convicción de que el futuro depende de lo que hagamos hoy. El sueño de ser parte de Mayo Clinic para el HIC fue una meta que tomó 27 años, y hoy es una realidad. Así como lo serán las 10 acreditaciones por las que venimos trabajando desde hace tiempo y que, más que un reconocimiento, son la garantía de lo que hacemos.

Este es un ejemplo de lo que podemos lograr si creemos, trabajamos y tomamos decisiones. No se trata de vivir solo pensando en el futuro, sino de encontrar el equilibrio entre disfrutar el presente y planificar lo que viene.

Esa es la invitación: pensar el 2026 con propósito y con la certeza de que los cambios duraderos comienzan hoy.

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