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Sábado 17 de enero de 2026 - 01:00 AM

La idea del eterno retorno

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El oscuro mundo de Fernando Vallejo es una experiencia compleja, sin soluciones ni discursos moralistas. Entre fantasmas, escrita en 1993, es un monólogo envenenado en el que Vallejo repasa alguna de sus filias y sus fobias, logrando que el lector sienta empatía por el desdichado. Credibilidad en el narrador y repulsión son algunos de los efectos que provoca esta novela, por medio del tono, la intención y el punto de vista.

El protagonista dicta recuerdos y observaciones, aparentemente desorganizados, con un único fin: molestar al lector «de buena conciencia», criticando políticos, héroes, la religión, y desmitificando ideales. El principal interlocutor es la perra Brujita, su compañera de fatigas, junto con el secretario: Peñaranda. Ubica el inicio del libro durante el terremoto que se produjo en México el año 1985 y con su característico humor negro y estilo corrosivo condensa un mamotreto autobiográfico. La estructura fragmentaria y la negación de una lógica lineal se suman a la denuncia sin ambigüedades de la polémica situación política y social de la época.

Fernando Vallejo es uno de los escritores colombianos más controversiales, además de un destacado cronista de la vida del Medellín de la segunda mitad del siglo XX. En esta novela puntualmente hace un repaso de los hechos que de verdad le han marcado: su temprana salida de Colombia para instalarse en México, la relación de amor-odio con su tierra natal y sus aversiones políticas e ideológicas. Es a partir de la descripción del territorio de su infancia que pretendo resaltar la forma en que sintetiza el elemento emotivo y el visual, usando la memoria y la figura de su perra como excusa para un viaje nostálgico y doloroso a su pasado en Colombia.

Con un giro inesperado, el desenlace es conmovedor, cuando el protagonista al fin lleva a cabo el ansiado viaje al pasado. Vallejo nos muestra cómo, al recrear una biografía por medio de la mezcla de realidad y ficción, nos valemos de lo imaginado, lo deseado y lo vivido, y se salta del pasado al futuro o al presente entre recuerdos, unas veces con melancolía y otras con ironía. Con esta frase cierra el círculo de la historia: «Como si la razón de mi vida hubiera sido irme para volver, hasta el punto sin remedio, sin retorno».

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