l Reino Unido acuerda con Francia, con el consentimiento de Rusia y de Italia, dividir los territorios del Imperio Otomano en Oriente Medio una vez ganen la guerra. El primero, controlaría lo que hoy es Irak, Jordania y parte de Palestina, el resto de ésta quedaría bajo un “régimen especial internacional”. Francia controlaría lo que hoy es Siria, Líbano, el norte de Turquía, y Rusia, tendría influencia en el norte de Anatolia. Después de la revolución bolchevique el acuerdo que se conoció con el nombre Sykes -Picot se reformuló en 1920. El mapa creado no tuvo en consideración fronteras naturales, ni religiosa, ni culturales, ni tribales, como los británicos les habían prometido a los árabes a cambio de su rebelión contra los otomanos. En resumen, fue un engaño imperialista a los árabes. Dicen que las guerras tratan de conquistas, y que, para lograrlas, el engaño es una de las armas estratégicas, algo así como el caballo de Troya. En 1917 el Reino Unido apoyó la creación de “un hogar nacional para el pueblo judío en Palestina”, y en 1947, la Asamblea de Naciones Unidas otorgó el 55% del territorio para un Estado Judío, y un 45% para un Estado árabe, además, un régimen internacional especial para Jerusalén y Belén, lo cual no fue aceptado por los árabes desatándose una guerra en el territorio en disputa. Para 1949 Israel ocupaba el 78% del territorio y la guerra continúa con el apoyo incondicional de los Estados Unidos, interesados en el control de los puntos de estrangulamiento, tales como el estrecho de Ormuz, el de Bab-el Mandeb y el canal del Suez, además de decidir sobre el mercado del petróleo obligando de manera exclusiva negociarlo mediante el dólar. Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Quatar, Bahréin han mantenido una alianza muy firme con Estados Unidos, pero también con Pakistán y China, incluso con Israel. El objetivo estratégico de Irán, logrado hasta ahora, de sacar a USA del golfo, controlar Ormuz y afectar al petrodólar, habiendo destruido 16 de las bases militares americanas que se suponía garantizarían la seguridad, ha cambiado la ecuación, y hoy, los acercamientos de estos países con Irán son manifiestos tanto como la negativa de prestar sus territorios a los americanos para continuar la guerra contra la Republica Islámica. Israel, considera que su defensa depende de controlar los territorios desde el Nilo hasta el Éufrates, y más allá, propósito que parece debilitado por la realidad de la guerra. Los países del Golfo tienen petróleo, pero no tienen agua, de allí su vulnerabilidad que los motiva a pasar por encima de rencillas tribales, culturales y otras muchas, y tratar de generar una defensa regional independiente de Estados Unidos, pero sin reñir con ellos.Los colombianos, como siempre caritativos, aceptaremos la dominación de los derrotados.












