No sobra repetir que el devastador terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el pasado lunes 10 de agosto a las 7:34 de la mañana, con epicentro en San Juan del Palmar, departamento del Chocó, afectó varios departamentos y numerosos municipios de la región, con centenares de personas muertas, desaparecidas y miles de heridas. Los efectos económicos, sociales y ambientales han sido de extrema gravedad por la caída y deterioro de miles de residencias en ciudades como Cali, Manizales, Pereira y demás municipios afectados. También los centros educativos, de salud, las vías, aeropuertos, los servicios públicos y la ruina para gran número de ciudadanos que lo perdieron todo han generado un gran reto para el actual gobierno nacional, los gobiernos de las regiones afectadas y para la economía del país.
En este contexto es bueno reconocer y aplaudir la solidaridad social por los muy grandes aportes financieros al gobierno para ayudar a resolver los problemas económicos y sociales, por parte de los empresarios más reconocidos y pudientes del país. Y también de entidades como Proantioquia y un gran número de empresarios de todo el país, lo que demuestra que afortunadamente sí hay personajes y grupos empresariales que practican la filantropía y la solidaridad social. Gran oportunidad de ayudar por parte del sector de la construcción frente a las miles de familias de escasos recursos que perdieron su vivienda, el ahorro de toda su vida. Y también para destacar la solidaridad de muchos ciudadanos con apoyos y aportes de alimentos, ropa, elementos de aseo, dinero, etc. Y para agradecer la riesgosa labor de los rescatistas con sus perros buscando entre los escombros señales de vida para salvar personas y mascotas. Y para destacar la presencia de Shakira en una de las regiones afectadas con su gran aporte financiero para la reconstrucción de instalaciones educativas. La cooperación internacional en diferentes aspectos por parte numerosos países también ha sido un importante ejemplo de solidaridad social. De ahí la importancia de fortalecer las relaciones internacionales.
Súmese a la tragedia del terremoto los desafíos que vienen por los graves efectos del Fenómeno de El Niño, que ya se sienten en varios departamentos con los numerosos incendios de valiosas y extensas zonas boscosas, la escasez y racionamiento de agua en municipios y que irán en aumento, la falta de agua para embalses de hidroeléctricas que puede generar racionamiento de energía eléctrica, pérdida de cosechas y afectación extrema a la fauna y la flora. Y el gobierno nacional, con grandes retos por la compleja situación fiscal del país, lo relacionado con la inseguridad y la necesidad urgente de mejorar el sistema de salud, entre otros problemas, cuya solución depende de la disponibilidad de grandes sumas de recursos financieros, para lo cual ya decretó la emergencia económica.













