Publicidad

Columnistas
Domingo 08 de noviembre de 2026 - 01:00 AM

Soñar y aspirar para concretar

Compartir

Después de renacer la esperanza en un mejor futuro con la salvada de Colombia al elegir a ADLE y escuchar comentarios sobre el evento del pasado 30 de octubre, organizado por la Alianza por Santander, con optimismo hoy me atrevo a escribir sobre lo que sueño, aspiro, quiero y anhelo para los míos, para Bucaramanga, Santander y Colombia en el mediano y largo plazo, convencido de que mucho de lo que ocurrirá en ese futuro no lo veré. Si bien hubo importantes logros y sueños cumplidos, las próximas generaciones responderán por otras aspiraciones y serán las responsables de continuar haciendo esfuerzos, trabajar y luchar para alcanzarlas y disfrutarlas.

Para Colombia, anhelo paz, fortalecimiento institucional, desarrollo económico, superación de la pobreza y que muy pronto separemos lo electoral de lo contractual como fórmula para superar el cáncer de la corrupción. Y, de otra parte, con la exploración y explotación de los YNC (fracking) en Puerto Wilches, recuperaremos la autosuficiencia energética del país y a Santander nos llegará riqueza, empleo y desarrollo.

Otro tesoro inexplotado es la Altillanura colombiana en la Orinoquia. Son cinco millones de hectáreas con un potencial agrícola tecnificable, aptas para producir maíz, soja y arroz a escala agroindustrial. Anhelo que complejos agroindustriales como La Fazenda (50.000 hectáreas) se multipliquen con las decisiones jurídicas que ya estudia este Gobierno, para superar las barreras que hoy limitan la propiedad de la tierra. Además, con el fortalecimiento de los avances agroindustriales que hoy se hacen en la zona andina, especialmente en Antioquia, y la producción agrícola en la altillanura, podemos volvernos una despensa alimentaria del mundo.

Quiero que Santander logre superar sus graves limitaciones en infraestructura de transporte. Que tengamos concesiones para contar con la doble calzada Bucaramanga-Zipaquirá y una óptima comunicación con Pamplona. Que Barranca se convierta en el corazón del transporte multimodal del país para integrarse con la Troncal del Magdalena. Y, en general, que no dé vergüenza recorrer las vías de Santander por su mal estado.

Para Bucaramanga y su área metropolitana, me encantaría y sueño que, a través de la figura jurídico-institucional que sea (por ejemplo, distrito), la planeación del desarrollo, los POT y los servicios fueran metropolitanos y que la zona metropolitana tuviera un ejemplar sistema integral de transporte público de alto nivel de eficiencia, capaz de derrotar el uso de la moto y el vehículo particular. También deseo que se construya el anillo vial externo metropolitano para sacar el tráfico nacional de los cascos urbanos y se ejecute un plan de obras viales para superar los trancones que se presentan en la meseta.

Dicen que soñar no cuesta nada, pero si no soñamos no concretamos… QUEDAMOS EXPECTANTES.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día