La demanda de motocicletas se ha consolidado como un elemento fundamental en la movilidad urbana y sustento de miles

En Colombia, las motocicletas son una opción de transporte popular por su accesibilidad económica, eficiencia en el tráfico y versatilidad. Ellas representan un ahorro significativo en combustible y mantenimiento en comparación con los automóviles, además de ofrecer una movilidad eficiente, evitando congestiones vehiculares. Su facilidad de parqueo y utilidad para llegar o salir de zonas sin cobertura de transporte público las convierten en la mejor opción. Asimismo, muchas personas las utilizan como medio de transporte familiar o de trabajo, ya sea en servicios de mensajería, domicilios o mototaxismo, generando ingresos básicos de subsistencia o complementarios que facilitan la economía diaria. La demanda de motocicletas se ha consolidado como un elemento fundamental en la movilidad urbana y el sustento de miles de familias.
Otro segmento de la población adquiere las motos por lujo y gusto, elige modelos ruidosos de alto cilindraje, deportivas o clásicas, como un pasatiempo o símbolo de estatus, pero… en la lucha contra la informalidad, no se distingue al prohibir el libre uso de la propiedad privada y el derecho a la movilidad.
Antes de adoptar medidas restrictivas, es necesario valorar que las motos (para las familias de bajos ingresos o sin ingresos), son un vehículo para obtener el sustento familiar o para llegar a hospitales, clínicas o centros de atención médica; son el medio para que muchas personas puedan llegar a sus lugares de empleo; son el vehículo para poder asistir a clases y, aunque también garantizan derechos de la familia, el tiempo libre y la recreación, añadamos que se afecta el derecho de libre movilidad.

La informalidad no es de los motociclistas. El sistema es informal y la cultura es informal. El problema no es que exista una oferta de transporte informal ni radica en que los pasajeros demanden calidad, eficiencia, frecuencias, coberturas, seguridad y comodidad.
El transporte se ha desnaturalizado en todas sus modalidades y no llega a tiempo a los lugares a los que el ciudadano va. No atiende la demanda.
Veamos el paisaje completo en lugar de culpabilizar a quienes trabajan por necesidad con la confianza legítima que la propia alcaldía les dio al prometer mirar para otro lado. Recordemos que el transporte público en carro particular es ilegal; que transporte masivo opera con buses convencionales; que el transporte colectivo desvía las rutas y altera las frecuencias a su antojo; que la mayoría de equipos son obsoletos en todas las modalidades; que son chimeneas humeantes en todas las calles; que los taxis individuales ofrecen colectivo, hacen paradas a mitad de carriles, tienen conductores sin capacitación y mal remunerados, sin afiliación a salud, pensiones y riesgos profesionales, pero el problema… (informalmente), son las motos. ᔨ











