Publicado por: Jaime Forero Gómez
La pandemia que nos afecta ha popularizado una serie de términos y temas médicos que confunde a las personas no familiarizada con la salud. Uno de estos es la inflamación que trataré de explicar, dando respuestas que los tranquilicen.
La inflamación es una serie de reacciones o respuestas complejas que se presentan en el cuerpo humano cuando tenemos estrés, trauma, comemos alimentos chatarra, nos exponemos a contaminantes ambientales, durante el embarazo y parto y cuando nos contagian una infección bacteriana, parasitaria o como el COVID, que es un virus primo de la gripa. Cuando un virus entra al cuerpo, se activa en forma inmediata el sistema de defensa con liberación y producción de millones de células llamadas glóbulos blancos o leucocitos que buscan formar una barrera a la entrada del gérmen. Esta activación libera gran cantidad de sustancias que actúan en forma local como en casos de una “raspadura” o en todos los órganos del cuerpo (sistémico) cuando es una infección por virus o bacteria. Las bacterias probióticos del sistema digestivo regulan la producción de estas sustancias, enviando unas a la base del cerebro, dónde se liberan otras, que producen los síntomas que caracterizan la inflamación como la fiebre, dolor de cabeza y piernas, sudoración, malestar general; coloquialmente decimos como si nos estuviera “pasando un camión por encima”. Ahora pensemos que la inflamación es un mecanismo de defensa que busca “defender” el cuerpo. A la vez deben producirse sustancias antiinflamatorias que estabilicen la inflamación para que no sea tan fuerte mientras “mata” el virus o bacteria. Algunos, en otras enfermedades, podemos presentar inflamación grave sin control, que afecta todos los órganos presentando lo que llamamos “falla orgánica” obligando a ingresar a cuidado intensivo y recibir ventilación mecánica; ejemplo, cuando tenemos dengue, un cáncer complicado, una peritonitis, un accidente severo, una cirugía de corazón abierto.
Por favor, cada vez que alguien habla de una cura mágica o medicamento nuevo para el coronavirus o encuentra “la pomada” para su cura, no debemos creer. Tenemos que es cuidarnos y protegernos mientras descubren una cura, si la encontramos.










