Publicado por: Marc Eichman
El presupuesto general de la Nación es de 502.6 billones de pesos para 2024. Eso es la bicoca de 10 millones de pesos por colombiano, 31 millones de pesos anuales por hogar, dinero superior a los ingresos que recibe el 97.7% de los hogares según la Encuesta de Hogares del Dane. Vale la pena repetirlo, el Estado, en la prestación por hogar de servicios de seguridad, justicia, salud, educación, subsidios, pensiones, servicio de la deuda, y demás servicios, se gasta más que todo el ingreso que recibe más del 97.7% de los hogares.
Pero seamos menos estrictos y dejemos de considerar en nuestros cálculos el presupuesto del servicio de la deuda y la inversión que hace el sector público, de manera a contabilizar solamente las pensiones, la justicia, la salud, la defensa y la policía y demás servicios en que incurre el Estado. El presupuesto para estos rubros es de 300 billones de pesos para 2004, es decir la bicoca de 6 millones de pesos por colombiano, es decir de 18,6 millones de pesos por hogar. Esto es más del ingreso reciben el 96.6% de los hogares. Sencillamente escalofriante.
La situación es aun peor para los pobres que conforman más del 33.6% de las personas del país, alrededor de 16 millones de colombianos. El Estado se gasta por hogar, en la versión conservadora que no incluye servicio de la deuda ni inversión, más de el doble de lo que reciben de ingreso.
Algo anda realmente mal en el país. El gasto público que era del 15% del producto interno bruto en el país en 1991, pasó al 30% en 2024. La clase política que ejecuta el presupuesto y conforma el legislativo ha logrado sacarle del bolsillo el sustento a los colombianos por medio de impuestos.
La solución es sencilla, menos gasto público, limitándolo solo al gasto eficiente y sin corrupción. Educación privada y eficiente, salud privada y eficiente. No más desgreño de recursos desde el Estado. Si el Estado disminuye su gasto al 50% y les devuelve el dinero a los colombianos más pobres, ya no existiría la pobreza en nuestro país. Y a diferencia de lo que está sucediendo no se pararía la economía.
Hay colombianos pobres, no por culpa de los empresarios ni de los mismos colombianos, sino por el Estado que, aun con un recaudo de impuestos tan taxativo, que sigue pensando en reformas tributarias. No hay derecho.










