Columna de opinión de María Juliana Acebedo

Todos los gobiernos locales deben ejecutar acciones contundentes que busquen garantizar la transparencia en la gestión pública. Los beneficios son muchos: cuando las acciones y decisiones son visibles, la confianza pública aumenta, la participación ciudadana se incrementa, facilita la rendición de cuentas permanente, mejora la eficiencia y eficacia del gobierno y aumenta la competitividad y el desarrollo económico.
En los últimos días, la Red Académica de Gobierno Abierto (RAGA Internacional) y el Instituto Latinoamericano y del Caribe de Planificación Económica y Social (ILPES), de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), reconocieron la Política Pública de Transparencia del municipio de Bucaramanga como buena práctica académica, junto a proyectos de países como México, España, Argentina, Chile, Costa Rica, Ecuador y Bolivia, como parte de la II Edición de Reconocimiento a las Buenas Prácticas Académicas en Estado Abierto y Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Felicitaciones por este merecido reconocimiento.
Gracias a la unión de esfuerzos y colaboración entre públicos y privados esta política pública inicio su proceso de formulación en el 2021 gracias al apoyo permanente del Instituto de Estudios Políticos de la Unab, que con su conocimiento y experiencia ha permitido que esta iniciativa sea ahora reconocida en ámbitos internacionales. Es un gran orgullo haber sido parte de este proceso.
Ahora comienza el verdadero reto para la administración local: la implementación de la política pública de transparencia de manera innovadora. Esto requiere de la aplicación de nuevas tecnologías, blockchain, portales de datos abiertos, entre otros, también con la creación de laboratorios de innovación pública, el uso de crowdsoursing y la formación y capacitación de ciudadanos y servidores públicos.
La innovación en la transparencia no sólo mejora la rendición de cuentas y la confianza pública, también puede conducir a una administración más eficiente y eficaz. Con las nuevas tecnologías y enfoques, los gobiernos pueden hacer que la información pública sea más accesible y útil, promoviendo una participación ciudadana más activa y una gobernanza abierta y colaborativa.
Aunque la implementación de una política pública de transparencia presenta desafíos significativos, los beneficios que aporta en términos de confianza pública, eficiencia gubernamental, prevención de la corrupción y participación ciudadana justifican ampliamente los esfuerzos necesarios para superarlos. ¡Bucaramanga tiene una gran oportunidad en sus manos!












