Publicidad

Rafael Gutierrez Solano
Jueves 06 de julio de 2023 - 12:00 AM

Intolerancia

Publicado por: Rafael Gutiérrez Solano

Compartir

Por esta época, las informaciones de prensa dan cuenta del inusitado número de riñas, agresiones y crímenes en Bucaramanga y su área metropolitana, producto de los altos niveles de intolerancia, ubicándonos de forma deshonrosa como uno de los lugares donde la agresividad, la falta de cultura y la violencia es el pan de cada día, en muchos casos provocados por asuntos pueriles o de poca trascendencia. Habrá casos en los que algunas personas se sobrepasen en sus conductas, lo cual tampoco justifica un homicidio o asesinato, pues debemos creer en los que están investidos de autoridad y acudir a ellos de manera inmediata evitando así un mal mayor. El que estos comportamientos reprochables vayan en aumento, habla muy mal de una comunidad, demostrándonos que aún quedan rastros de barbarie entre nosotros que no hemos superado.

Es ingenuo suponer que los hombres seamos tolerantes, comprensivos y amables por naturaleza. En algún recóndito lugar de nuestra condición humana anida la agresividad. Sin embargo, al calificarnos como seres racionales, ante cualquier provocación debemos pensar antes de actuar, para no identificarnos con los animales como ha acontecido en múltiples oportunidades. En verdad, la tolerancia no es una cualidad congénita, es necesario adquirirla. Hay que empezarla a construir desde el hogar, el colegio, la universidad, desarrollando una pedagogía creativa que permita al individuo ser el constructor de su propia esencia, y artífice fundamental de su desarrollo moral, intelectual y social. A esto también deben contribuir y de qué manera, las autoridades que ejercen funciones preventivas impulsando programas gubernamentales en pro de la tolerancia, que a la postre redunden en beneficio de todos, pues habrá menos asuntos trágicos a resolver.

El gran escritor y pensador francés Voltaire en su obra Diccionario Filosófico, al revisar el artículo “Tolerancia” concretamente nos enseña: “Todos estamos llenos de debilidades y errores; perdonémonos recíprocamente nuestras tonterías: es esta la primera ley de la Naturaleza...” Es el estilo equilibrado de actuar, dar sentido a la vida y no convertirla en un escenario de gladiadores donde solo impere la fuerza bruta y no el raciocinio. ¿Qué esfuerzos hacen las alcaldías y gobernaciones para promover la tolerancia? No los conocemos.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día