Publicidad

Roger Forero Hidalgo
Domingo 25 de agosto de 2024 - 07:54 PM

Marginalización Urbana en Bucaramanga

Columna de opinión de Roger Forero

Compartir

Bucaramanga ha crecido en un contexto donde las invasiones masivas no son la norma, pero la ilegalidad en la construcción, urbanización y tenencia de inmuebles ha dejado una huella profunda en el paisaje urbano. Este fenómeno, más que un problema de ocupación irregular del suelo, es reflejo de un sistema que ha permitido el desarrollo de barrios bajo condiciones que perpetúan la desigualdad y la precariedad.

En zonas como el Barrio Bucaramanga, la existencia de propiedades comunitarias e indivisas, combinada con viviendas individuales, ha creado un entramado legal complejo que dificulta la integración de estas áreas. Esta situación también impide que los residentes accedan plenamente a servicios y derechos que otros barrios de la ciudad disfrutan.

En el sector sur de Provenza, se está replicando este modelo, lo que evidencia una tendencia preocupante: la expansión urbana no planificada que, a largo plazo, puede exacerbar los problemas sociales y económicos de la ciudad. En el Barrio Morrorico, la práctica de loteo sucesivo sin los debidos permisos ha fragmentado el espacio urbano, resultando en una urbanización caótica y difícil de gestionar.

El caso de Los Colorados, donde a un centro poblado rural se le han autorizado servicios como un terminal de buses y un acueducto rural, muestra cómo la dotación de infraestructura básica no siempre se traduce en una integración efectiva al desarrollo urbano. A pesar de estas mejoras, estos barrios siguen estando marginados lo que perpetúa la precariedad urbana.

La respuesta no está solo en regularizar lo que ya existe. Implementar un programa de regularización y titulación participativa que incorpore a los residentes en el proceso de planificación y mejora de su barrio. Proponer la creación de Centros de Innovación y Capacitación Local (CICL) servirían como puntos de encuentro para la planificación colaborativa desde el barrio.

Pensar ciudad es reconocer que la marginación de ciertos barrios es un problema de voluntad política y planificación. Es entender que Bucaramanga no puede seguir creciendo de manera desordenada, perpetuando desigualdades que afectan a los más vulnerables. Pensar ciudad es tomar decisiones firmes para integrar a todos sus habitantes en un proyecto común de desarrollo y bienestar.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día