Publicidad

Silvia Otero
Sábado 29 de julio de 2023 - 12:00 AM

Elecciones regionales y fragmentación partidista

Publicado por: Silvia Alejandra Otero Bahamon

Compartir

Hoy sábado 29 de junio se vence el plazo para la inscripción de candidaturas para las elecciones de alcaldes, gobernadores, concejos y asambleas departamentales. Son las primeras elecciones regionales bajo un gobierno de izquierda y eso, junto con otros cambios que han ocurrido recientemente, hace que esas elecciones se sientan muy confusas.

Primero, el gobierno del Pacto Histórico ha tenido una posición tímida frente a la consolidación de su proyecto político. No es claro que estén logrando superar las diferencias entre los partidos y movimientos que lo integran, ni que estén logrando movilizar fichas y bases para irse con sus propios candidatos. Esto marcaría una diferencia entre el Pacto y otros partidos de izquierda que se consolidaron en otros países, como el Partido de los Trabajadores en Brasil y el MAS en Bolivia.

Una de las razones por las cuales el Pacto Histórico no está logrando movilizar candidatos con alta posibilidad de triunfar es porque las etiquetas partidistas se cotizan a la baja. Existen toda suerte de incentivos para que quienes aspiran a gobernar se presenten con firmas y movimientos ciudadanos, o con las nuevas microempresas electorales sobre las que hablaré más adelante. Esto debilita a los partidos más grandes, pues los movimientos advenedizos les quitan el personal político. Cuando los y las candidatas tienen una salida organizacional, pierde sentido aguantarse las limitaciones y las reglas de estar dentro de un partido más grande. Además, la mayoría de las grandes agrupaciones no es que sean muy democráticas que digamos.

En el largo plazo, todo el que tenga un poquito de potencial prefiere armar rancho propio, socavando el principio de la agregación de preferencias y la representación de intereses que supuestamente hacen los partidos en las democracias.

Toda esta tendencia hacia la fragmentación del sistema político se ha potenciado por la fiesta de personerías jurídicas que montó el Consejo Nacional Electoral, que ha revivido las microempresas electorales. Mientras que en 2017 sólo había 17 partidos con personería jurídica, ahora van 35 y contando, pues falta el pronunciamiento sobre el partido que pretende crear la exvicepresidenta de Rodolfo, Marelen Castillo. Como han mencionado expertos en la materia (por ejemplo, Mónica Pachón y Diego Fuerte), casi ninguno de los nuevos partidos cumple con el requisito de lograr el 3% del umbral en una elección nacional. Se juntan muchos movimientos significativos de ciudadanos y partidos menores en coaliciones, entre todos sacan más del 3%, y luego tramitan la personería jurídica de cada uno. Un golazo al espíritu de la reforma política de 2003, que acabó con nuestro relajo partidista post Constitución del 91.

El Pacto Histórico, como coalición de agrupaciones más pequeñas, aprovechó esta posibilidad institucional y ahora es víctima de ese invento. Lo mismo le pasa a partidos tradicionales. Con otras 30 opciones en el radar, ¿por qué habría una persona de someterse a la tiranía de un César Gaviria, una Dilian o Petro?

Vamos a ver si en los próximos meses logran decantarse unas líneas nacionales de debate que estructuren y organicen estas elecciones.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día