La actitud de las anteriores administraciones municipales ha sido aplicar paños de agua tibia, tapar los huecos más notorios en los lugares más frecuentados, mientras se deja a la deriva lo que ocurre en muchos barrios cuyas vías están en agudo deterioro
Publicado por: REDACCIÓN EDITORIAL
Un asunto grave, que no solo sigue estando entre el tintero, sino que los últimos alcaldes han buscado la forma de evadirlo pero que el tiempo y lo crítico del problema señalan que no hay cómo sacarle más el cuerpo, salvo que se obre en forma irresponsable, es el del estado de la malla vial de Bucaramanga.
El problema no es nuevo, ni del estado en que se encuentra la malla vial se puede inculpar al actual alcalde, pero cada día es más agudo. El año pasado, la administración Vargas Mendoza dedicó alguna partida presupuestal al reparcheo de los sitios en que había más destrozos en el pavimento pero frente a la dimensión del asunto, fue semejante a administrarle una aspirina a un enfermo de cáncer. El problema hoy es peor ya que se ha acumulado un año más de daño y las lluvias, el paso de los vehículos y demás, han agudizado el deterioro del asfalto.
La ciudadanía espera que las autoridades municipales le expongan qué plan tiene la actual administración para enfrentar tan crítico asunto pues ya lleva casi cinco meses al frente del timón de la ciudad y deben salir a la luz sus políticas al respecto.
La actitud de las anteriores administraciones municipales ha sido aplicar paños de agua tibia, tapar los huecos más notorios en los lugares más frecuentados, mientras se deja a la deriva lo que ocurre en muchos barrios cuyas vías están en agudo deterioro.
La sobretasa a la gasolina, gravamen que se impuso desde hace años y que es inequitativo pues lo deben pagar en igual cuantía todos aquellos que compran tal combustible, tiene como fin el dotar de fondos a un frente de trabajo crítico en todos los municipios del país: reparar la malla vial. Ya pocos se acuerdan de ella y no se sabe qué destinación se está dando a los dineros que por tal concepto entran al municipio; ¿qué pasa con ella? Y el Concejo Municipal, ¿qué posición tiene al respecto?
El mal estado del pavimento aumenta la accidentalidad vial. Es causa de accidentes así como de los daños que sufren los automotores y las lesiones de que son víctimas las personas. Hay gran número de motocicletas circulando por las vías bumanguesas, éstas son frágiles, su accidentalidad es alta y sus ocupantes están muy expuestos.
El problema es grande, exige cuantiosa disposición presupuestal y es necesario saber qué planes tiene al respecto la actual administración municipal de Bucaramanga.









