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Editorial
Lunes 08 de junio de 2026 - 01:00 AM

Condenamos el asesinato del periodista Cristian Herrera

Publicado por: Editorial

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Vanguardia condena con firmeza, en nombre propio y del periodismo santandereano, el vil asesinato de Cristian Herrera, ocurrido este fin de semana en un ataque aleve perpetrado a la luz del día en una zona residencial de Cúcuta. Su muerte nos duele profundamente, porque se ha acabado de manera despiadada con la vida de un periodista honesto, comprometido con la verdad, y esa verdad era el principio que guiaba cada una de sus decisiones y acciones. Hoy los violentos se lo arrebataron a su comunidad y con él se apaga una voz necesaria para la región y para el país.

Que no quepa la menor duda de que esta muerte injusta y brutal debe ser castigada. Los hechos que desembocaron en este momento terrible tienen que ser esclarecidos hasta el último de sus detalles, porque no basta con señalar a los ejecutores materiales, sino que es imprescindible establecer también la identidad de los autores intelectuales, esos que mueven los hilos desde la cobardía del anonimato o del poder. Todos deben ser identificados, individualizados, aprehendidos y llevados ante la justicia.

Una vez puestos en el estrado y cuando se haya cumplido el debido proceso, con todas las garantías legales, y probada su responsabilidad más allá de toda duda, lo que la comunidad espera es que sean condenados con toda la severidad que la ley permite, pues la sociedad no puede seguir tolerando que el periodismo, en cualquiera de sus expresiones, se convierta en blanco fácil para la delincuencia de todo tipo.

El oficio periodístico, por su propia naturaleza, entraña riesgos que jamás deberían ser una cortapisa para el ejercicio de la profesión. Sabemos que enfrentamos amenazas, persecuciones y atentados con demasiada frecuencia en este país, pero eso no significa, ni remotamente, que debamos someternos al chantaje de los violentos. No aceptaremos que nos impongan mordazas a balazos. El periodismo no negocia su elevada función social ni con el crimen ni con el miedo.

Cada periodista caído nos recuerda que informar es un acto de resistencia en territorios donde la ley se debilita o se ausenta, razón por la cual alzamos la voz con vehemencia para indicar que la verdad no se silencia con la fuerza bruta de la barbarie, porque la prensa siempre seguirá investigando, publicando y denunciando, sin pedir permiso para cumplir con su deber, con valentía y dignidad.

Hoy nuestro pensamiento y nuestro corazón están con la familia de Cristian Herrera, con sus seres queridos sumidos en el dolor, así como con sus colegas y compañeros en Cúcuta, a quienes les enviamos nuestra solidaridad.

Cristian Herrera era de esos redactores que honran el oficio con cada palabra escrita, por lo que su legado no se extinguirá mientras recordemos que murió por cumplir siempre de la mejor manera con su misión, una actitud de honestidad que hará que su nombre sea siempre pronunciado con respeto.

Esperamos que el sacrificio de su vida constituya un llamado de alerta que logre que tanto el Gobierno como la sociedad entiendan que es necesario respaldar a la prensa, para cuidar la vida de quienes, al servicio de la información, ponen en vilo a sus familias y sus propias vidas. Esta no puede ser la lógica que se imponga; por el contrario, los violentos deben saber que cada asesinato, en lugar de doblegarnos, fortalece nuestra determinación.

Publicado por: Editorial

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