Las 12 horas que duró cerrada la vía entre Bucaramanga y Bogotá, por la caída de piedras y rocas, es un tema recurrente que vienen denunciando gremios como Fenalco sur de Santander.

Publicado por: Jorge Andrés Ríos
El cierre de la vía entre San Gil y Socorro por cuenta de un nuevo derrumbe deja en evidencia la fragilidad en la conectividad terrestre en la troncal nacional que comunica a Bucaramanga con Bogotá.
Este corredor duró cerrado durante aproximadamente 12 horas por la caída de piedras y rocas, pero lo preocupante, según gremios como Fenalco Sur de Santander, es que es un tema recurrente. Por ello piden un interés real del Gobierno Nacional y de la bancada parlamentaria para atender los problemas de competitividad de la región.
“Las inversiones son anuncios y anuncios, reuniones y reuniones, sin un cronograma claro, sin avances de obra. Eso lo que demuestra es una falta de compromiso, de planeación y de las malas decisiones que se vienen tomando”, aseveró Edgar Lesmez Rodríguez, presidente de la junta directiva del gremio. Le puede interesar: Habilitan un carril para el paso vehicular entre Bucaramanga y Bogotá

Puntos críticos de la vía Bucaramanga - Bogotá
Los puntos críticos son varios. En este caso se trató de una caída de tierra en el sector del Raizón (jurisdicción de Pinchote), pero “hablamos de una troncal nacional entre Bucaramanga y Bogotá que está a su suerte”, dijo el presidente de la junta directiva de Fenalco Sur de Santander.
El vocero reconoció que este es un problema de no acabar por la falta de planeación, articulación e interés que, según él, hay de parte tanto del Invías como de la clase parlamentaria de Santander, “que ha demostrado su incapacidad de trabajar en equipo por el mejoramiento de las vías santandereanas”. Le sugerimos: Innovador proyecto es utilizado para transformar la infraestructura vial de Santander
Lesmez destacó, por ejemplo, que desde hace más de tres años se fue la mitad de la bancada en el sector de Curos entre San Gil y Bucaramanga. “Ahí lo único que hay son conos, esa fue la solución (…) Tenemos falta de poda que limita la visibilidad, una ausencia de mantenimiento total en todo el trayecto que le compete a Santander”.

Además, el vocero criticó la falta de soluciones o alternativas por parte de los congresistas santandereanos: “No tenemos un bloque en conjunto, llevamos años pidiendo un bloque unido, que se reúna con frecuencia como lo hacen las demás regiones”
El presidente de Fenalco sur de Santander expresó que, si bien hay iniciativas individuales bien intencionadas, “la inexistencia de un liderazgo conjunto hace que las metas no se cumplan y eso de nada sirve”. Lea también: UIS creó fórmula que podría reducir enfermedades y muerte de pollos en 50 %
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Hay que recordar que hace un mes, aproximadamente, conductores y comunidades de varias zonas del sur de Santander se tomaron diferentes puntos de la troncal nacional, para exigirle al Invias el mantenimiento de la vía que tiene entre sus problemas del deterioro de una capa asfáltica, la presencia de algunos huecos, varias zonas de riesgo por derrumbes y la ausencia de puntos de adelantamiento.
Las promesas del Invías
Tras las protestas y la realización de varias reuniones en los diferentes puntos, el Invias se comprometió a hacer una importante inyección de recursos en la vía nacional. Un contrato de $18.000 millones este año y una inyección de capital por más de $100.000 millones entre 2025 y 2026 con vigencias futuras excepcionales hacen parte de las inversiones previstas en el trayecto entre Bucaramanga y Zipaquirá.
Sin embargo, recientemente, con el hundimiento del proyecto de presupuesto nacional en el Congreso Nacional, Cristian Avendaño, representante a la Cámara, dijo que en ese documento no estaban garantizados los recursos para la inversión vial en Santander, especialmente para proyectos como la vía nacional y la Variante de San Gil, por lo que le exigían al Gobierno Nacional cumplirles a los santandereanos con estas y otras obras.
















